Uno de los ejes de la estrategia de economía circular de Codelco apunta al aprovechamiento de las escorias de fundición como reemplazo de los áridos tradicionales en la construcción. Nos referimos a ese material sólido que queda cuando, en la faena metalúrgica, se separan los metales valiosos del resto. La tecnología y las pruebas están listas, pero falta algo: falta la norma.
“Hemos demostrado que no hay barreras técnicas y que hay una ventaja económica porque podemos sustituir áridos naturales usando escorias”, sostuvo Bernardita Mancilla, directora de Producción Responsable y Economía Circular de la empresa estatal, durante su presentación en el seminario “Innovating Together: Critical Raw Materials, Waste Valorisation & Climate Action”, al que asistió InfoMINERÍA.
Pero el obstáculo está en otro lado. La gestora explicó: “Las escorias aquí siguen siendo un residuo. Eso no nos permite ni a nosotros ni a nadie más que quiera usar este recurso tratarlo como un subproducto”. Luego agregó, de forma directa: “El principal problema aquí en Chile es un tema regulatorio”.
Además de las escorias, el desafío con los relaves
Más allá de las escorias, la magíster en Economía Ecológica detalló que Codelco también busca abordar uno de los pasivos ambientales más complejos de la industria: los relaves.
“Estamos desarrollando una hoja de ruta para la innovación en relaves”, planteó frente a un público chileno y europeo en un panel titulado “Circularity in Mining – Metals and Construction Materials from Mining Residues”.
La estrategia considera tres etapas: reducir la generación de relaves; recuperar todo lo que tenga valor económico; y convertir el residuo en insumos para otras industrias.
“Primero, trabajamos en disminuir la cantidad de relaves generados. Luego, extraemos materiales valiosos como tierras raras. Finalmente, eliminamos componentes como la pirita —que al oxidarse produce ácido sulfúrico— y otros que dificultan su uso en materiales de construcción, para poder utilizarlos como áridos artificiales”, explicó.
De todas formas, la expositora puso paños fríos: “Tal vez sea parte de la solución, pero hay que avanzar por etapas. No hay una sola solución ni tecnología para elegir”. La magnitud del desafío es grande: “Solo en almacenamiento tenemos más de siete millones de toneladas de relaves”, afirmó.
El rediseño de Codelco con enfoque circular
Para Codelco, la economía circular debe integrarse desde el origen de los proyectos. Mancilla destacó la importancia de considerar la valorización de los relaves como un caso de negocio dentro del diseño de la mina y de la cultura empresarial.
Los tranques de relaves se conciben como depósitos temporales que podrían explotarse en el futuro para recuperar mineral. “Una vez que dejamos de minar el rajo y evaluamos la ley del mineral en los tranques, podemos comenzar a extraer de ellos”, explicó.
En esa línea, la estatal ya mueve piezas. “Desde ahí podemos empezar a hacer pilotos, más pilotos, ver cuál es la diferencia entre una caracterización y otra, y ver qué tecnología aplica mejor para cada relave”, agregó Mancilla.
Más allá del residuo
La visión de la empresa abarcaría procesos, productos y territorios bajo un modelo circular. “Queremos procesos circulares, productos circulares y políticas o territorios circulares”, declaró Mancilla.
La gestora apuntó a que la valorización de los residuos mineros es clave para generar productos circulares, extrayendo valor de relaves y escorias para producir materiales polimetálicos y otros subproductos.
La necesidad del cambio regulatorio
Codelco propone un cambio de mirada: los residuos dejarían de ser un problema para convertirse en parte de un circuito productivo amplio, donde la economía circular se articula con la innovación, el rediseño de procesos y un cambio cultural.














