Las proyecciones de precio: alto en 2026, más moderado en 2027
En su Informe de Tendencias del Mercado del Cobre del segundo trimestre, Cochilco proyecta un precio promedio de US$5,95 la libra en 2026 y de US$5,10 en 2027. La comisión es clara en un punto: el menor precio de 2027 no significa un mercado holgado, sino una normalización parcial que sigue expuesta a interrupciones productivas, tensiones comerciales y una redistribución regional de inventarios.
Durante 2026, el mercado se mantuvo físicamente estrecho. La oferta minera mundial crecería solo 0,2%, ya que las nuevas capacidades no alcanzan a compensar las interrupciones operacionales, las menores leyes del mineral y los retrasos de proyectos, con la lenta recuperación de Grasberg (Indonesia) y las dificultades de Kamoa-Kakula (RD del Congo) como factores clave.
Por qué el cobre seguirá demandado: IA, data centers y electromovilidad
El informe describe una asimetría estructural: la demanda crece impulsada por nuevos vectores tecnológicos —electromovilidad, centros de datos e inteligencia artificial—, mientras la oferta minera mantiene una rigidez severa por los largos plazos de desarrollo de proyectos, las licencias ambientales y el alza de costos. En palabras simples, el consumo puede acelerar rápido, pero abrir nuevas minas toma años.
A esto se suma que la década de subinversión en exploración erosionó el «colchón» de capacidad ociosa de la industria, dejando al mercado muy expuesto a cualquier contingencia. Aun así, Cochilco recuerda que el mercado se autorregula: los precios altos activan la sustitución parcial (por ejemplo, aluminio en transmisión eléctrica), más reciclaje de chatarra y ganancias de eficiencia.
La alerta para Chile: el precio alto tapa un problema de fondo
Aquí está el punto más relevante del informe para el país. Chile produjo 2,48 millones de toneladas en el primer semestre de 2026, una caída interanual de 6,6%. Codelco, Escondida y Spence explicaron cerca del 91% de esa baja neta, compensada en parte por Quebrada Blanca, Anglo American Sur y Andacollo.
Para todo 2026, Cochilco proyecta 5,27 millones de toneladas (−2,6% respecto a 2025), lo que obliga a producir cerca de 2,79 millones en el segundo semestre —un escenario que depende de El Teniente, Rajo Inca, Quebrada Blanca, Mantoverde y Collahuasi, y que mantiene un riesgo a la baja.
En 2027 la producción crecería 5,2%, hasta 5,55 millones de toneladas —cerca de un tercio del crecimiento mundial—, pero desde una base baja: sería un nivel similar al de 2024 e inferior al máximo de 2018. La conclusión del informe es la advertencia que da título a esta nota:
El desafío es evitar que el precio alto oculte el deterioro de la base productiva.
El factor Estados Unidos: aranceles e inventarios concentrados
Otro eje del informe es la incertidumbre arancelaria de Estados Unidos, que reorganizó el mercado durante el primer semestre. La expectativa de nuevos aranceles amplió la prima del cobre en la bolsa COMEX (EE.UU.) frente a la LME (Londres) —con diferencias puntuales sobre US$0,30 la libra—, incentivando la redirección de embarques hacia Estados Unidos.
Como resultado, mientras los inventarios globales de las tres principales bolsas caían 15% en el trimestre, los de COMEX subían 13,5%: Estados Unidos pasó a concentrar el 56,8% del stock visible mundial. Esto no generó una escasez global, pero sí redujo la disponibilidad de cobre fuera de Norteamérica, dejando a Europa y Asia más expuestas ante cualquier interrupción.
Los riesgos que Cochilco pone sobre la mesa
Para el cierre del análisis, la comisión enumera los principales riesgos hacia 2027:
- En la oferta: retrasos en grandes operaciones, dificultades geotécnicas, menores leyes, conflictos laborales y restricciones de agua, energía y ácido sulfúrico (este último ya amenazó la producción chilena en 2026).
- En la demanda: desaceleración de China, Estados Unidos o Europa, tasas de interés altas y sustitución del cobre por aluminio.
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