Qué es un CEOL y por qué este es distinto
En Chile, el litio es un recurso estratégico que, por ley, no puede explotarse libremente: se requiere que el Estado lo haga directamente o que autorice a un tercero mediante un CEOL (Contrato Especial de Operación de Litio). Lo inédito de este acuerdo es que se trata del primer CEOL que el Estado suscribe exclusivamente con una empresa privada, y el primero otorgado bajo la actual administración.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, firmó el contrato con Quiborax S.A. —una de las mayores productoras de ácido bórico del mundo— en la planta El Águila. La ceremonia contó con la presencia del delegado presidencial regional, Cristián Sayes; el delegado presidencial de Parinacota, Sebastián Huerta; el gobernador regional, Diego Paco Mamani; y el gerente general de Quiborax, Allan Fosk.
Litio a partir de residuos: el modelo de economía circular
El aspecto más novedoso del proyecto es de dónde saldrá el litio. En lugar de extraerlo directamente de un salar, Quiborax lo recuperará del mineral contenido en ripios históricos —los residuos depositados en la planta El Águila tras años de procesar ulexita extraída del Salar de Surire—. Es decir, se trata de valorizar un pasivo industrial ya existente, bajo un modelo de economía circular.
Según el Ministerio de Minería, este es uno de los primeros avances regulatorios orientados a extraer litio desde pasivos industriales, diversificando la producción más allá de la explotación convencional de salares hacia la recuperación de recursos desde fuentes secundarias.
Qué contempla y qué NO contempla el contrato
El CEOL tiene límites precisos. El contrato se extenderá hasta que se procese y comercialice un volumen cercano a 20.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), o hasta el 31 de diciembre de 2046, según lo que ocurra primero. Además, habilita exclusivamente el procesamiento del litio existente en los pasivos históricos de la empresa. En concreto:
- Sí permite procesar el litio contenido en los ripios ya depositados.
- No contempla exploración ni explotación de litio en salares.
- No incluye los futuros descartes mineros que se generen tras el inicio del contrato, ni la apertura de nuevas faenas extractivas.
En la etapa inicial, Quiborax deberá determinar las reservas efectivas, la factibilidad técnica y económica, y gestionar los permisos ambientales y sectoriales.
Las palabras del biministro Daniel Mas
Durante la firma, Mas enmarcó el acuerdo en la estrategia del Gobierno para el litio:
«Chile tiene que prepararse para aprovechar el siguiente ciclo del litio, porque el anterior no se aprovechó».
El secretario de Estado insistió en la necesidad de dar certezas a los inversionistas:
«Las oportunidades no se traducen automáticas en progreso sin una institucionalidad sólida y predecible que entregue certezas jurídicas a los inversionistas. Necesitamos que los particulares tengan un marco normativo que dé garantías para que haya un interés por desarrollar esta industria».
Mas agregó que el ministerio trabaja una agenda para agilizar el desarrollo del litio, incluyendo correcciones a los CEOL que hoy están en revisión en Contraloría: «Lo que queremos es que se explote la mayor cantidad de salares posibles para que generen empleo y mejoren las condiciones de vida (…) a los chilenos».
Próximos pasos: US$70 millones y más empleo
Tras la firma, el proyecto podrá entrar en su fase de ingeniería, evaluación ambiental y construcción en un plazo de cinco años. Esto implicaría un aumento de más del 20% en la dotación de mano de obra de Quiborax y una inversión estimada en US$70 millones.














