En el Hotel Sheraton Santiago se trazó un primer bosquejo de cooperación científica e industrial entre Chile y Flandes, región autónoma del norte de Bélgica. Con el título Innovating Together: Critical Raw Materials, Waste Valorisation & Climate Action (Innovando Juntos: Minerales Críticos, Valorización de Residuos y Acción Climática), el seminario formó parte de la visita de Estado de la Familia Real de Bélgica.

Pero, más allá de las acciones diplomáticas, el evento planteó una pregunta de fondo: la posibilidad de producir minerales estratégicos sin repetir el mismo modelo extractivista y las opciones para superarlo.
La jornada empezó con la apertura de Lieven Machiels, coordinador para América Latina del Instituto de Metales y Minerales Sostenibles (SIM² KU Leuven). El gestor enfatizó un enfoque circular: “No hay minas en Flandes, pero tenemos una industria metalúrgica muy desarrollada”, dijo.
Agregó que su instituto tiene “unos 400 investigadores que trabajamos ampliamente en la producción de metales a partir de recursos primarios y secundarios”, es decir, sin extraer.
Trabajos en Chile de hidrometalurgia circular y valorización de residuos
Uno de los puntos centrales fue el panel Responsible Production of Strategic and Critical Raw Materials (Producción Responsable de Minerales Estratégicos y Críticos), donde participaron académicos y representantes de empresas con operaciones en Chile, Bélgica y Brasil. El título apuntaba a una promesa aún en construcción.

Desde la Universidad Católica de Chile, la profesora Lilian Velásquez expuso los avances de su equipo de hidrometalurgia sustentable. “Promovemos el desarrollo sostenible mediante soluciones tecnológicas”, afirmó.
En su presentación detalló el tratamiento de calcopirita (mineral metálico compuesto principalmente por sulfuro de cobre y hierro) usando “la resistencia del agua de mar, la sal desechada y el agua de la planta de saneamiento”.
También detalló que los residuos electrónicos se podrían convertir en fuente de valor: “La buena noticia es que también podemos usar la hidrometalurgia para recuperar este importante elemento presente en los desechos electrónicos. Como también el oro, la plata y cualquier otro material crítico necesario para la transición energética”, sostuvo.

Humberto Estay, director del AMTC (Advanced Mining Technology Center) de la Universidad de Chile, describió la estructura del centro y su agenda de investigación aplicada. “Contamos con cinco grupos de investigación que cubren toda la cadena de valor de la minería: exploración; minería y diseño; procesamiento y metalurgia; automatización minera; y sostenibilidad hídrica y ambiental”, explicó.
Agregó que su equipo desarrolla procesos basados en membranas —tecnologías que permiten separar metales específicos a nivel molecular desde soluciones líquidas— y emplea modelamiento computacional, una herramienta que facilita la simulación de procesos metalúrgicos y la escalabilidad de tecnologías desde el laboratorio hasta su aplicación industrial.
“Estamos desarrollando diferentes proyectos pensando en la extracción de minerales críticos, tales como el procesamiento con membranas”, afirmó. Todo en un marco que definió como “hidrometalurgia circular”, concepto desarrollado en Bélgica.
Proyección estratégica desde tierras raras a residuos industriales

Max Larraín, gerente de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Aclara Resources —empresa canadiense dedicada al desarrollo de minerales de tierras raras— abordó de forma directa el escenario geopolítico en relación a estos elementos.
“Hoy en día, casi el 100 % de la producción la domina China. Y la mitad de esta producción es ilegal y proviene de fuentes no oficiales”, advirtió. En este contexto, dijo que su compañía busca posicionarse como una alternativa con un proceso de bajo impacto.
“Es un proceso muy sencillo y sostenible. Patentamos este método, que recirculará el 95 % del agua y el 99 % de los reactivos —es decir, los compuestos químicos utilizados para extraer las tierras raras—, con una baja huella de carbono, sin relaves, sin derrumbes ni explosivos”, afirmó.

Ignacio Majluf, gerente de Gestión y Sostenibilidad de SQM, ahondó en la estrategia de diversificación de la empresa. Describió sus principales unidades de negocio: litio, potasio, yodo y productos químicos industriales, y se refirió al desempeño reciente de la no metálica.
“Aunque entre 2023 y 2024 hubo una caída en los ingresos, los márgenes fueron bastante sólidos gracias a nuestra diversificación”, indicó. Asimismo, destacó la distribución territorial, con el 75 % de los trabajadores concentrados en las regiones de Antofagasta y Tarapacá. “El análisis empresarial es sostenible y por eso estoy aquí para hablar de minería responsable”, dijo.

Desde la ciudad belga de Gante, el panel lo cerró Nele Van Roey, CEO de Molymet Belgium, quien puso en la palestra planes a largo plazo: “Chile es una fuente importante de materias primas”, afirmó.
En línea con esto, describió las acciones de las instalaciones de la empresa para reducir el impacto ambiental y cerrar ciclos, un concepto clave en la economía circular: “Contamos con un aerogenerador en nuestras instalaciones que produce 10.000 MWh de energía renovable al año”, dijo, y agregó: “Recuperamos casi todos nuestros residuos, de modo que se reciclan o reutilizan en otras industrias metalúrgicas”.
El principio de la conversación que viene
Probablemente, el evento no entregó una respuesta definitiva, pero sí dejó en claro la importancia que tiene para la transición energética la cooperación entre países, instituciones y modelos productivos. Tal como parecen serlo también las acciones que buscan romper la dependencia de los procesos extractivos tradicionales.
InfoMINERÍA continuará publicando contenidos específicos sobre las exposiciones de este simposio en los próximos días.














