Desacople Histórico: Menos Carbono, Más Energía
El informe «Emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la minería del cobre al año 2024», publicado por Cochilco, confirma una tendencia que redefine la competitividad de la industria nacional. Pese a los mayores desafíos operacionales —como la caída de leyes y la mayor dureza del mineral—, el sector logró desacoplar su huella de carbono de su demanda energética.
En 2024, las emisiones totales se dividieron en un 55% de emisiones directas (Alcance 1) y un 45% de indirectas (Alcance 2). La reducción total anual promedio del 1,2% esconde dos realidades opuestas:
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Éxito Eléctrico: Las emisiones indirectas han caído a una tasa promedio anual del 4,5% gracias a la limpieza del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
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Desafío Térmico: Las emisiones directas han aumentado un 3,7% anual promedio en el periodo 2010-2024, impulsadas por el transporte y carguío.
El «Factor Verde» del Sistema Eléctrico
La caída en la huella de carbono se explica fundamentalmente por la transformación de la matriz energética de Chile. El factor de emisión del SEN se desplomó a 0,2017 toneladas de CO2eq/MWh en 2024, una reducción del 52% en comparación con 2018.
Este avance ha permitido que, aunque el consumo eléctrico de las plantas concentradoras y desaladoras aumente, la huella asociada disminuya. De hecho, el 78% del consumo eléctrico de las 49 operaciones encuestadas provino de fuentes de energía renovable en 2024, consolidando la efectividad de los contratos de suministro (PPA) verdes.
Dato Clave: El coeficiente unitario de emisiones indirectas se redujo un 16% respecto a 2023, llegando a 1,04 toneladas de CO2eq por tonelada de cobre fino producida.
La Batalla del Alcance 1: La Dependencia del Diésel
Mientras la electricidad se limpia, la operación minera «aguas arriba» enfrenta dificultades estructurales. El 82% de las emisiones directas provino de la minería a rajo, marcando un coeficiente de 1,3 toneladas de CO2eq por tonelada de cobre fino.
La causa es geológica y operativa: menores leyes de mineral obligan a remover más material estéril y profundizar los rajos, lo que incrementa las distancias de acarreo y, consecuentemente, el consumo de combustible.
El diésel sigue siendo el rey indiscutido y el villano ambiental, representando el 93,3% de las emisiones directas del sector (6.651 ktCO2eq). Cochilco advierte que la solución urgente pasa por acelerar la innovación en equipos móviles cero emisiones, como camiones eléctricos, sistemas trolley o el uso de hidrógeno verde.
Disparidad Regional: El Caso de Antofagasta
El análisis territorial muestra contrastes reveladores. La Región de Antofagasta logró disminuir sus emisiones indirectas en un impresionante 66,7% en la última década gracias a la conexión y «verdeo» del sistema eléctrico.
Sin embargo, Antofagasta sigue concentrando la mayor proporción de emisiones directas debido a la intensidad de sus masivas operaciones a rajo abierto. Esto subraya que la transición energética no es uniforme y requiere estrategias diferenciadas por región y tipo de yacimiento.
Conclusión: Hacia la Minería 2050
El reporte concluye que la descarbonización futura dependerá cada vez menos de la red eléctrica (que ya está haciendo su trabajo) y más de la capacidad de las mineras para electrificar sus procesos de extracción. Hacia el 2050, la minería deberá abandonar la lógica de la energía fósil para operar con sistemas predominantemente eléctricos y eficientes.














