La semana en que el récord duró poco
La semana comenzó con un nuevo máximo histórico del precio contado en la Bolsa de Metales de Londres (LME): US$14.850 por tonelada, equivalentes a US$6,74 la libra, impulsado por una fuerte escasez de metal disponible. Sin embargo, el ingreso de cobre a los almacenes de Londres y Shanghái alivió esa tensión y el precio se corrigió a la baja.
Pese al retroceso semanal, el promedio anual del metal llegó a US$6,01 la libra, un 39,61% por sobre el mismo período de 2025. Es decir, el cobre sigue en niveles históricamente altos, aunque con menos margen para nuevas alzas.
El «apretón» físico de Londres que luego se soltó
El principal factor de la semana fue la estrechez física en Londres. La diferencia entre el precio para entrega inmediata y el contrato a tres meses —un indicador de cuán escaso está el metal disponible ahora mismo— superó los US$400 por tonelada, su mayor nivel desde 2021, porque algunos operadores debían conseguir cobre antes de la liquidación mensual de contratos.
Ese «apretón» se soltó rápido: durante la semana ingresaron volúmenes importantes a los almacenes de la LME y esa diferencia cayó a solo US$77 por tonelada. Esa normalización explica buena parte de la corrección posterior al récord.
China, el principal contrapeso a la demanda
Del lado de la demanda, China aportó las señales de debilidad. Su producción industrial creció 4,5% interanual en julio y la inversión en activos fijos cayó 6,7% en los primeros siete meses, ambas cifras por debajo de lo esperado. Además, la prima de Yangshan (un indicador de cuánto pagan los importadores chinos por el cobre físico) bajó a US$85 por tonelada, y los inventarios de cátodos en las principales regiones del país aumentaron 15.900 toneladas. Todo esto refleja una menor disposición de los compradores a adquirir cobre a los precios actuales. Hacia el viernes, el compromiso de nuevas medidas fiscales mejoró el ánimo, aunque aún falta comprobar si se traduce en más compras reales.
Oferta restringida y un dólar más débil dieron soporte
En la vereda opuesta, varios factores frenaron la caída. Se prevé que la producción refinada china baje 2,83% interanual en agosto por la escasez de concentrados, mientras que en Chile se proyecta una caída de 2,6% en la producción de 2026. A esto se sumó una depreciación del dólar de cerca de 1% —que abarata el cobre para quienes compran en otras monedas—, tras el anuncio de mayores recompras de deuda del Tesoro de Estados Unidos.
Los inventarios: primera alza simultánea de las tres bolsas en semanas
Los inventarios globales visibles subieron 5,6% en la semana y superaron el millón de toneladas (1.001.066 t). Fue la primera vez en varias semanas que las tres principales bolsas aumentaron sus existencias al mismo tiempo.
| Bolsa | Stock actual (toneladas) | Variación semanal | Variación anual |
|---|---|---|---|
| COMEX (EE.UU.) | 672.943 | +0,9% | +489,7% |
| LME (Londres) | 238.575 | +14,8% | +17,3% |
| SHFE (Shanghái) | 89.548 | +28,4% | -16,6% |
| Total global | 1.001.066 | +5,6% | +135,6% |
Aun con esta reposición, Estados Unidos (COMEX) sigue concentrando cerca del 67% del inventario visible mundial, mientras Shanghái permanece un 16,6% por debajo de su nivel de un año atrás.
Qué esperar la próxima semana
Según Cochilco, la clave será confirmar si la fuerte escasez de Londres fue solo transitoria. Si los inventarios de Londres y Shanghái siguen subiendo y la prima por entrega inmediata se mantiene baja, el precio podría consolidarse por debajo de los máximos recientes. En cambio, nuevos retiros de metal o mayores recortes de producción en China y Chile volverían a presionar al alza. China seguirá siendo la principal prueba por el lado de la demanda: sus medidas de apoyo deberán traducirse en compras físicas.
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