Joaquín Aburto es un joven investigador que desarrolla nuevas técnicas para la revalorización de los relaves. InfoMINERÍA conversó con el ingeniero civil en minas de la Universidad de Talca y postulante a doctor en Ingeniería, mientras presentaba su póster de investigación en el reciente congreso Tailings 2025 de Gecamin, donde estuvimos presentes, al igual que en otras instancias de la entidad organizadora.
Aburto está finalizando su tesis doctoral en un consorcio académico entre la Universidad de La Frontera, la Universidad del Bío Bío y la Universidad de Talca. Su trabajo se aplica en un proyecto con una pequeña minera en la localidad de Pencahue, donde aborda tanto los desafíos técnicos como los ambientales propios de la industria minera.
El desafío para la minería maulina
“Mi investigación básicamente consiste en la revalorización de relaves con temáticas bastante especiales”, expuso Aburto, quien explicó que su programa doctoral requiere trabajar en colaboración con una empresa. Así, se vinculó con SCM Paicaivi, una minera de la región del Maule que enfrenta complejidades geográficas y de expansión, especialmente en lo relacionado con la vida útil de su tranque de relave.
La mina, que produce un concentrado de oro-plata con contenido de cobre, lleva alrededor de 20 años de operación y actualmente se encuentra en los últimos tramos de vida útil de su tranque.
El investigador señaló que la minería en la región del Maule enfrenta desafíos particulares, ya que los yacimientos suelen estar ubicados cerca de ríos, parques nacionales o zonas pobladas, lo que limita la expansión de los tranques de relave.
Resultados prometedores en la recuperación de cobalto y cobre
El enfoque del estudiante se centra en la revalorización de relaves mediante el aprovechamiento de minerales críticos a nivel mundial, como el cobalto, el cobre y otros componentes que forman parte de la lista Critical Raw Materials (CRMs) de Estados Unidos, la Unión Europea y China.
Explicó que, a partir de una investigación inicial sobre los 34 elementos de la lista, se adentró específicamente en el cobalto y el cobre. “Para el trabajo que traje a Tailings 2025 me centré en estos dos elementos que están actualmente en boga para la revalorización más común de relave”, señaló.
Lo que hace especialmente interesante la investigación de Aburto es la implementación de la electrodeposición, proceso electroquímico que utiliza una corriente eléctrica, donde se evitó la necesidad de instalaciones adicionales o el tratamiento con líquidos altamente ácidos, como es habitual en este tipo de procesos.
El profesional introdujo un enfoque que apunta a un proceso más sostenible y menos invasivo: “Lo que yo vine a hacer como novedad fue revisar cómo funciona el proceso de electrodeposición con el material no tratado, simulando que fuera in situ dentro del relave”, explicó.
El proceso muestra resultados prometedores, con concentraciones eficientes de cobalto y cobre de los relaves. En el caso del cobalto, indicó que logró una recuperación que pasó de 760 ppm a 1200 ppm. “O sea que el proceso no solamente recupera material, sino que lo concentra”, afirmó.
Indicó que, en el caso del cobre, la ley pasó de 1.040 ppm a casi 6.000 ppm. Planteó que esto equivale a un aumento en la concentración del 0,1% al 0,6%. De esta forma, señaló que se pudo recuperar un porcentaje entre el 20% y el 30% de ambos minerales.
Destaca la propuesta el poder prescindir de instalaciones a gran escala, lo que lo hace adecuado para pequeñas y medianas minas.
El valor de la sostenibilidad
Aburto destacó que el proceso, además de ofrecer una recuperación eficiente de materiales, también se alinea con los principios de sostenibilidad. “Estamos hablando de una estación de no más allá de unos 40 o 60 kilos que podría tener funcionamiento continuo”, indicó respecto a la infraestructura que puede operar con una batería pequeña o paneles fotovoltaicos.
En la misma línea de sostenibilidad, indicó que en procesos de recuperación de minerales se utiliza la reflotación o lixiviación, pero que, debido a los respectivos requerimientos, son inviables en este tipo de minas.
Durante la conversación, el ingeniero puso sobre la mesa conceptos que vale revisar. Destacó la diferencia entre sostenibilidad y sustentabilidad, términos que a menudo se confunden, pero que tienen distintas implicancias en el contexto industrial.
Detalló que mientras la sustentabilidad apunta a un proceso que minimiza el impacto ambiental, la sostenibilidad busca soluciones que se puedan extender sin depender de recursos escasos o costosos.
Con esa óptica, destacó que su propuesta apunta a la sostenibilidad: “Sostenibilidad es lo que podemos llevar, es ecológico y se puede prolongar en el tiempo. La sustentabilidad de repente no es muy rentable”, detalló.
Colaboraciones con Codelco y el enfoque multidisciplinario de Lagbio
Tailings 2025 también le permitió a Aburto interactuar con representantes de grandes actores como Codelco y la SONAMI, quienes mostraron interés por su propuesta. “De hecho, ya hice la interacción con otro estudiante que está en su magíster y está trabajando en Codelco. Ya nos propusieron hacer el match para colaborar y seguir avanzando en la revalorización de relaves”, dijo.
El proyecto también se beneficia del enfoque que caracteriza a Lagbio, laboratorio de la Universidad de Talca donde Aburto trabaja y desarrolla su investigación. “Somos muy multidisciplinarios”, expuso. “Tenemos un equipo mecánico, un emprendedor, alguien en biotecnología y el profesor Diógenes Hernández, que maneja el laboratorio, él es docente de profesión, pero tiene un doctorado en química”, contó.
Dijo que en el laboratorio dedican muchos esfuerzos a desarrollar proyectos aplicados, que “permiten caracterizar básicamente todo tipo de materiales: sólidos, líquidos y gaseosos”.
Así, trabajos como este, además de buscar maximizar el valor de los relaves, también apuntan a lograr procesos industriales más limpios y menos invasivos. De este modo, distintas tesis como las que se presentan en los congresos de Gecamin abren espacios a modelos más sostenibles para la minería y a respuestas frente a los desafíos ambientales que enfrenta el sector.














