El consorcio NeoSmelt, conformado por líderes de las industrias minera, energética y manufacturera, anunció un avance clave en su proyecto para descarbonizar la producción de acero en Australia. Con el respaldo de la Agencia Australiana de Energía Renovable (ARENA) y la incorporación de dos nuevos socios, el consorcio desarrollará la planta piloto más grande del país para la fundición eléctrica de hierro en el área industrial de Kwinana, al sur de Perth.
Los miembros fundadores de NeoSmelt —BlueScope, BHP y Rio Tinto— ahora estarán acompañados por Woodside Energy y Mitsui Iron Ore Development, todos con participación equitativa en el joint venture. La iniciativa busca demostrar una nueva ruta tecnológica basada en la reducción directa del mineral de hierro y su posterior fundición eléctrica (DRI-ESF), utilizando el mineral proveniente de la región de Pilbara.
ARENA comprometió 19,8 millones de dólares australianos para financiar los estudios de ingeniería de detalle (FEED), lo que marca el inicio de la fase de factibilidad. Esta planta piloto apunta a producir entre 30.000 y 40.000 toneladas anuales de hierro fundido a partir de 2028.
En una primera etapa, el proceso usará gas natural suministrado por Woodside para reducir el mineral, con la meta de migrar a hidrógeno de bajas emisiones una vez que la planta esté en operación.
“Estamos desarrollando tecnología de clase mundial con potencial para transformar la industria global del acero y posicionar a Australia como un proveedor de hierro bajo en carbono,” declaró Tania Archibald, directora ejecutiva de BlueScope Australia.
La iniciativa ya ha recibido además 75 millones de dólares australianos por parte del Gobierno del Estado de Australia Occidental. El primer ministro estatal, Roger Cook, subrayó que el proyecto no solo impulsa la descarbonización industrial, sino que fortalece el desarrollo económico local:
“Este tipo de colaboración entre industria y gobierno está posicionando a Australia Occidental como líder mundial en reducción de emisiones en la producción de acero.”
De aprobarse completamente, el proyecto comenzará su fase operativa en 2028, consolidando una apuesta estratégica por el acero verde y la exportación de hierro con baja huella de carbono.
FUENTE: Rio Tinto














