Factores Coyunturales: Optimismo Comercial y Debilidad del Dólar
El alza que llevó al precio del cobre a su máximo histórico en la LME fue impulsada por factores coyunturales, principalmente la expectativa de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China. Esta posible concreción elevó el apetito por el riesgo y mejoró las perspectivas de crecimiento industrial a nivel global.
Otro factor clave fue la debilidad del dólar estadounidense. La depreciación del dólar incrementa el atractivo de las materias primas que se cotizan en esta divisa, haciendo que sean más accesibles para los tenedores de otras monedas y, por ende, impulsando su precio. A pesar de que la Reserva Federal moderó las expectativas de un recorte de tasas hacia el final de la semana, lo que limitó parcialmente las ganancias, el balance general del mercado confirmó una tendencia alcista sostenida.
Tensión de la Oferta y Caída Crítica de Inventarios
Desde el lado de la oferta, la situación en el mercado del cobre continúa fuertemente tensionada. Las interrupciones en grandes minas como Grasberg (Indonesia), Collahuasi (Chile) y operaciones de Anglo American y Glencore han reducido el suministro efectivo de cobre a nivel global.
Esta escasez se ha reflejado de manera directa en las bodegas de las bolsas de metales:
- Los inventarios en la Bolsa de Metales de Londres (LME) cayeron a mínimos de tres meses, situándose en 134.950 toneladas.
- Las existencias en la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) disminuyeron 4.9% en la semana.
- En total, los inventarios globales de cobre refinado en las tres principales bolsas (LME, SHFE, COMEX) registraron una caída semanal de 1.5%.
Un indicador adicional de la escasez prolongada de concentrados es la decisión de las fundiciones chinas —que procesan más del 40% del cobre mundial— de no fijar tarifas de tratamiento para el cuarto trimestre.
Presión Estructural y Proyección de Déficit
El actual escenario se inscribe en un contexto de transición energética y una expansión acelerada de la demanda. El cobre es fundamental para la fabricación de vehículos eléctricos, la construcción de centros de datos y la expansión de las redes eléctricas, lo que mantiene una presión estructural alcista en el mercado.
Este desequilibrio futuro ha sido reforzado por el Grupo Internacional de Estudios del Cobre (ICSG). La organización proyecta que el mercado pasará de un superávit a un déficit de 150.000 toneladas el próximo año , lo que refleja una creciente presión sobre la oferta global.
Al cierre de la semana, el precio del cobre fue de US$4.97 la libra , y el promedio anual ya alcanza los US$4.39 la libra, un 5.5% superior al del mismo período en 2024.














