Cónclave con los gigantes de la industria
El hito central de la visita, en la que también participó el Subsecretario de Minería, Álvaro González Gorroño, fue un encuentro de alto nivel con los principales ejecutivos de la gran minería que operan en Chile.
En la misma mesa se sentaron representantes de BHP, Codelco, Anglo American, Antofagasta Minerals, SQM y Teck. Durante esta «cumbre», se discutió a fondo cómo impulsar nuevas inversiones para proteger y fortalecer el liderazgo de Chile en la producción mundial de cobre y litio, dos minerales críticos para la transición energética global.
«Durante casi dos horas conversamos sobre el enorme potencial que tiene la minería en Chile, los principales desafíos que enfrenta la industria y qué debemos hacer para facilitar más producción y más desarrollo minero. Todo ello con un objetivo claro: generar más progreso social», detalló el biministro Mas.
Guerra a la «permisología»
Para que los capitales se muevan, la burocracia debe agilizarse. Consciente de que la llamada «permisología» es el principal freno a la inversión, Daniel Mas aprovechó la instancia para hacer un anuncio que resonó en todo el ecosistema productivo.
El Secretario de Estado confirmó que desde su cartera están «trabajando para convertir 90 permisos en autorizaciones firmadas, yo diría, en los próximos seis meses». Este destrabe administrativo podría ser la llave para liberar miles de millones de dólares en proyectos que actualmente se encuentran en compás de espera.
Un enfoque transversal: De la gran a la pequeña minería
La agenda del biministro no se limitó a los grandes conglomerados. La jornada comenzó alineando visiones con el Gobernador Regional, Ricardo Díaz Cortés, y la Delegada Presidencial, Katherine López Rivera.
Además, la autoridad sostuvo un encuentro clave con la Asociación Gremial Minera de Antofagasta (AGMA), para atender las urgencias de los pequeños y medianos productores, y cerró el día dialogando con la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), reafirmando que el desarrollo minero debe traducirse en encadenamiento productivo local y generación de empleo de calidad para la región.














