En un mundo donde se intensifican las urgencias por acceder a recursos estratégicos y desarrollar tecnologías limpias, Chile dio un paso hacia su autonomía tecnológica. Frente a un público internacional reunido en Santiago se hizo el anuncio, mientras que, en paralelo, en el norte se concretaba la firma del contrato de financiamiento entre CORFO y el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL).
Durante el seminario Innovating Together: Critical Raw Materials, Waste Valorisation & Climate Action —realizado en el marco de la visita de Estado de la Familia Real de Bélgica y donde estuvo presente InfoMINERÍA—, Rodrigo Pérez, ejecutivo Técnico de Centros Tecnológicos en CORFO, anunció: “Hoy, en Antofagasta, se firma el contrato entre CORFO y el ITL para su financiamiento.”
Durante el encuentro entre expertos y representantes de Flandes, región autónoma del norte de Bélgica, y chilenos, CORFO confirmó que la materialización del ITL ya no era solo una promesa. “Es la mayor inversión en investigación y desarrollo que Chile ha hecho en su historia”, aseguró Pérez, entre aplausos de los delegados.
Red con infraestructura y capacidades para un nuevo modelo productivo innovador
Pero más allá de la anécdota, el anuncio forma parte de un plan de acción que la corporación lleva años diseñando para crear una red de capacidades que apunte a la materialización de un nuevo modelo productivo. “Cuando hablamos de subsidiar capacidades tecnológicas, nos referimos a desarrollar infraestructura, formar capital humano y generar nuevo conocimiento”, dijo el expositor.
En este trabajo, la entidad gestiona nodos especializados en diversos sectores, como explicó: “Hemos financiado la creación de nueve centros tecnológicos con cobertura nacional en sectores como alimentos, construcción, minería, industrias creativas, economía circular, electromovilidad, tecnologías limpias y transformación digital».
“Los desarrolladores tecnológicos pueden pilotear y escalar sus tecnologías”, indicó en alusión a más de 50 sitios de prueba y validación que existen en el país. Junto a esto, el ejecutivo destacó que los centros proveen infraestructura, equipamiento y capital humano especializado para transformar ideas en productos y servicios nuevos y mejorados, con mayor valor y potencial de mercado.
R&D Challenges y el enfoque de CORFO en minería sostenible, litio y transición energética
El gestor detalló a los visitantes que, además de esta infraestructura distribuida, CORFO impulsa programas y consorcios que articulan al sector privado, la academia y el Estado, con el objetivo de superar asimetrías tecnológicas y abrir nuevas rutas productivas.
“Hemos financiado más de 40 de estas iniciativas a lo largo de los años (…) Estas instituciones coordinan y trabajan juntas en proyectos para cerrar brechas que son luego subsidiadas por ellas”, detalló.
En esta línea, Pérez afirmó que en el último año la corporación ha puesto énfasis en los R&D Challenges, instrumentos que convocan proyectos para abordar desafíos críticos en la matriz productiva nacional. En esto, por ejemplo, se podría incluir el desarrollo de tecnologías para reducir emisiones en la industria minera o la optimización de la electromovilidad y las baterías avanzadas.
El magíster en Ciencias y Geología identificó tres focos categóricos y urgentes: “Productos de litio y su cadena de valor, minería sostenible y transición energética hacia renovables”.
Encuentro de expertos belgas y chilenos por la innovación y la economía circular en la minería
El evento tuvo entre sus focos la hidrometalurgia circular —procesos que aplican principios de economía circular para extraer minerales estratégicos—, la minería verde y los materiales emergentes, nuevos compuestos, con aplicaciones clave. La visita real belga podría reflejar un interés político por establecer alianzas más profundas ligadas a la transformación verde.
Desde ese escenario quedó el mensaje de que Chile no solo quiere ser proveedor de materias primas, sino también protagonizar el diseño de soluciones tecnológicas para los desafíos que impone el siglo XXI.
“CORFO trabaja para fortalecer la innovación, el emprendimiento y la transformación productiva, con el fin de resolver desafíos estratégicos que permitan a Chile alcanzar un desarrollo sostenible, equitativo y territorialmente equilibrado”, afirmó Pérez al respecto.
Desde Antofagasta, donde se firmó el contrato con el ITL, hasta los centros tecnológicos de distintas regiones, CORFO presenta una propuesta para potenciar a Chile en el desarrollo, escalamiento y exportación de tecnología; una capacidad que, en una economía global que se redefine a toda velocidad, podría marcar una diferencia.














