Durante la semana del 30 de junio al 4 de julio de 2025, el precio del cobre cerró en US$ 4,52 por libra, lo que representa una caída semanal del 0,8 %. A pesar de este descenso, el promedio anual se mantiene en US$ 4,29/lb, un 3,8 % por encima del mismo período en 2024, destacando una tendencia positiva sostenida.
Esta baja semanal se explica principalmente por el fortalecimiento del dólar estadounidense y la persistente incertidumbre en torno a la recuperación industrial en China. La volatilidad también aumentó ante la expectativa de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos a partir del 9 de julio, lo que llevó a un aumento de exportaciones hacia ese país, reduciendo inventarios en otras regiones.
En términos de inventarios, las existencias de cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) alcanzaron su nivel más bajo desde agosto de 2023, mientras que en la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) tocaron mínimos desde mayo. A pesar de un leve repunte global en los inventarios metálicos, la estrechez de oferta continúa.
Por otro lado, los indicadores manufactureros de China mostraron señales iniciales de recuperación. El índice PMI oficial subió a 49,7, y el subíndice de nuevos pedidos alcanzó 50,2, entrando en zona de expansión por primera vez en tres meses. Estas cifras sugieren que las medidas de estímulo comienzan a surtir efecto.
En cuanto a la oferta, Chile registró en mayo su mayor producción de cobre en lo que va del año, con un alza interanual de 9,4 %. En China, la producción de cátodos se redujo levemente, aunque se proyecta una recuperación para julio.
Finalmente, los inventarios de cobre refinado en las tres principales bolsas de metales totalizaron 380.310 toneladas, un 4,9 % más que la semana anterior, aunque acumulan una caída del 10,7 % en el año. Un dato relevante es que el 35,6 % de los inventarios de la LME corresponde a warrants cancelados, indicando una demanda física activa y una posible presión al alza sobre los precios si esta tendencia persiste.
FUENTE: Cochilco














