La minería se enfrenta a un futuro incierto, pero también lleno de oportunidades. En un mundo donde las presiones ambientales y la creciente demanda de metales críticos marcan la pauta, el sector minero chileno tiene una responsabilidad aún mayor. El desafío está en transformar su modelo operativo, no solo para ser más eficiente, sino también para ser más sostenible, inteligente y colaborativo.
Este desafío reunió a más de 700 delegados de 12 países en la 10ª Conferencia Internacional de Excelencia Operacional en Minería, Minexcellence 2025, la última organizada por Gecamin en 2025, celebrada en el Hotel Sheraton Santiago, donde estuvo presente InfoMINERIA.
El encuentro, que coorganizaron la Universidad de Atacama, la Universidad Técnica Federico Santa María y la Universidad de Alberta (Canadá), dio cuenta de uno de los encuentros técnicos más relevantes de la minería en la región.
La instancia enfatizó que la actividad va mucho más allá de los metales y que apunta a las personas, quienes, con su innovación y compromiso, dan forma a un sector cada vez más responsable y transformador.
El poder del propósito en la transformación operacional

Destacaron las palabras de la presidenta de Minexcellence 2025, Makarina Orellana, gerente de Operaciones de Compañía Minera del Pacífico (CMP), quien invitó a repensar la minería misma y ofreció una reflexión profunda sobre la necesidad de poner el propósito por encima de la eficiencia operativa.
“La gente no compra lo que haces, compra por qué lo haces”, expresó, enfatizando el propósito como el motor detrás de cada acción organizacional.
“Desde el corazón de los procesos creamos una minería diferente para el desarrollo sostenible del territorio y su gente”, expresó al recalcar el trabajo de la empresa en integrar este propósito dentro de la gestión operativa.
El enfoque se aboca en optimizar la productividad, así como integrar la responsabilidad social y ambiental en cada paso de la operación minera.
La expositora compartió luego un video de Simon Sinek, quien descubrió un patrón compartido por todas las organizaciones exitosas: “Los grandes comienzan primero por el por qué, luego el cómo y finalmente el qué. La mayoría dice lo que hace”.
Continúa la pieza: “Apple en cambio, comienza con lo que cree. Creemos en desafiar el statu quo. Lo hacemos con productos simples y elegantes. La gente no compra lo que haces, compra por qué lo haces”.
Orellana apuntó a que la parte responsable de las decisiones es el lenguaje, y que el propósito le habla directamente a esa parte. Así reflexionó sobre cómo el propósito moviliza las personas y crea una cultura organizacional sólida, con más que solo una visión, misión o valores tradicionales.
El planteamiento se enfocó en que “la gente no se compromete con un capítulo, sino que con un sueño, algo más grande, algo de lo cual uno quiere ser parte”. Así sostuvo que este propósito define un marco mediante el cual toda la estrategia de la compañía moviliza a una organización completa, y que todas las acciones deben tener sentido con ese propósito y estrategia.
La minería ante los desafíos del futuro

Durante los tres días de conferencias, se ofreció un espacio imperdible para abordar la innovación en todos los frentes de la minería. El doctor Fabián Manríquez, director del programa técnico y académico de la Universidad Técnica Federico Santa María, tuvo un importante rol.
El presentador afirmó: “Nosotros aportamos con profesionales preparados para afrontar los desafíos de esta industria y su gente. Para nosotros es un orgullo anunciar que esta es la versión más grande de la historia de este congreso, con más de 170 trabajos técnicos provenientes de 14 países y con una sólida participación de Perú, Brasil, Australia, Estados Unidos, Canadá, entre otros países”.
Eso sí, Manríquez enfatizó que este año el contexto de la industria minera invita a una reflexión profunda, donde enfrenta un momento decisivo: “Regulaciones ambientales cada vez más estrictas, mayores expectativas de las comunidades, procesos y permisos complejos, escasez hídrica, costos crecientes y yacimientos más profundos están redefiniendo nuestra forma de obrar”.
Señaló que, al mismo tiempo, la transición energética está generando una demanda sin precedentes por minerales críticos, “ubicando a nuestra industria en el corazón de un futuro sostenible. Responder a todo esto exige mucho más que tecnología. Requiere transformar nuestra mentalidad, nuestra cultura y la manera en que colaboramos”.
El encargado agregó: “Este congreso se distingue por su foco en la excelencia operacional, la optimización de procesos críticos y la minería inteligente, integrando automatización, digitalización, analítica avanzada y uso estratégico de datos en toda la cadena de valor”.
Avances y compromisos
Este año contaron con un programa con más de 160 trabajos técnicos que se distribuyeron en 30 sesiones y que abordaron estrategias de excelencia operacional, optimización de procesos críticos, smart mining, gestión de recursos y sostenibilidad, seguridad y salud ocupacional, desarrollo del talento y cultura de innovación y gestión estratégica, expuso Manríquez.
Detalló que estas contribuciones fortalecen el compromiso por una minería más eficiente, responsable y preparada para el futuro, en minería a cielo abierto y subterránea, así como en el procesamiento de minerales. “Quiero expresar mi agradecimiento al comité editorial por el riguroso trabajo de revisión”, manifestó.

De la misma forma, la gerente de Conferencias y Publicaciones de Gecamin, Mimy Mackenzie, apuntó a la importancia de fomentar el networking entre los diferentes actores de la industria minera.
“Hoy, vemos con mucha satisfacción cómo esta comunidad ha crecido, y cómo a través de cada edición, hemos contribuido a promover las mejores prácticas operacionales para beneficiar a la industria minera global. Esta versión 2025 ha logrado alcanzar cifras récord de participantes”, sostuvo la organizadora.
El eje del cobre en la transición energética global
El doctor Humayun Karim Azhar, académico de la Universidad de Alberta, le recordó a los asistentes el papel esencial de nuestro país en la producción de cobre, metal clave en la transición energética global.
“Chile ha sido fundamental en la producción de cobre. Y mirando hacia el pasado, veremos que el cobre ha sido el backbone de todas las transiciones y de todas las industrias que tenemos hoy”, declaró.
Luego expresó: “Cuando hablamos de transición energética, cuando miramos a cada turbina de aire que va a ser construida, cada smartphone que tenemos en nuestras manos, cada planta solar que va a producir electricidad, el cobre es el fondo”.
El académico recalcó que el mundo necesita cobre, que hoy produce alrededor de 26 millones de toneladas anuales, y que casi un cuarto viene de Chile. Recalcó asimismo que, según distintas estimaciones, hacia 2050 el mundo necesitará 15 millones de toneladas adicionales de cobre anuales.
Un llamado a la acción
En la instancia quedó claro el mensaje de Makarina Orellana, quien instó a los asistentes a llevar al menos una de las soluciones que se presentaron en la conferencia a sus operaciones mineras.
“Esto no es solamente un concepto inspiracional, sino que también está respaldado por numerosos estudios. Por ejemplo, un análisis de McKinsey & Company en 2020 mostró que cuando las compañías tienen un propósito claro y conectado, se genera un mayor engagement, lo que contribuye a la retención de los empleados y a su compromiso, incluso en tiempos difíciles”, expuso.
La minería que se materializa hoy no se trata solo de recursos, sino también de las personas, la innovación y la colaboración, que son claves para hacer cambios significativos.
La conferencia recordó que lo que viene en la industria no está escrito, y que depende de la capacidad de desafiar el statu quo, integrar nuevas tecnologías, colaborar entre todos los actores del sector y, sobre todo, actuar con un propósito común.
En esta conferencia, que cerró el ciclo de 2025 de Gecamin y que InfoMINERIA cubrió en gran parte, se destacó que esta nueva minería probablemente será la que se atreva a repensar todo lo que hoy se da por hecho e involucrarse con una nueva forma de hacer las cosas, donde la innovación y la colaboración sean los ejes.














