Documentos citados por Reuters señalan que, en agosto, autoridades chilenas expresaron preocupación por una fisura y filtraciones detectadas en el tranque de relaves de Quebrada Blanca. La operación es uno de los proyectos clave de Teck en el país y ya venía enfrentando dificultades desde 2024, lo que llevó a ajustar sus proyecciones de producción.
Entre fines de julio y comienzos de agosto, trabajadores presentaron cinco denuncias ante Sernageomin debido a filtraciones visibles y, más tarde, a la aparición de una grieta en la parte superior del muro del depósito. El regulador cuestionó que la empresa no informara estos hechos de manera inmediata, pese a la obligación de reportar incidentes que puedan comprometer la operación.
Hallazgos del regulador y respuesta de la compañía ante relaves de Quebrada Blanca
Tras recibir las denuncias, Sernageomin realizó inspecciones el 1 y 2 de agosto. El equipo técnico verificó una fisura de aproximadamente 240 metros de largo en relaves de Quebrada Blanca, con una apertura cercana a 18 centímetros, además de acumulación de agua en la base del muro. En informes posteriores, el organismo solicitó antecedentes adicionales y un seguimiento continuo de la situación.
Teck afirmó que el tranque mantiene condiciones de seguridad y que la construcción avanza según lo previsto. La compañía señaló que las grietas se originan por fenómenos habituales en este tipo de infraestructura y que fueron reparadas con rapidez. También indicó que resolvió una filtración asociada a una tubería y que, desde agosto, entrega reportes semanales al regulador, además de realizar simulacros y análisis internos para reforzar la gestión del depósito.














