Cuando Piero Saravia, presidente del Congreso Minería Digital 2025 de Gecamin, pidió que el público cerrara los ojos y volviera al año 2000, el auditorio completo del Sheraton Santiago se sumió en un silencio cargado de significado.
Blockbuster, los SMS que duplicaban su costo al pasar los 160 caracteres, los indestructibles Nokia y Ares —acceso obligado para escuchar música en Winamp— llenaron el ambiente de nostalgia.
Luego surgió una pregunta compleja de responder frontalmente: “¿Acaso algunas de nuestras operaciones mineras todavía se parecen a las del 2000?”. El impacto fue inmediato y nadie rió.
La tónica de este congreso fue la innovación, un llamado desde el presente para no quedarse inmóviles en un pasado análogo.
Un núcleo para repensar una industria en transformación

La edición 2025 de Minería Digital marcó un nuevo récord respecto al año anterior: más de 630 participantes, 140 presentaciones técnicas, 52 autores internacionales y 46 estudiantes becados de 14 universidades.
“Es un aumento significativo frente a los 567 participantes, 120 charlas y 18 autores internacionales del año pasado”, dijo Mimy Mackenzie, gerente de Conferencias y Publicaciones de Gecamin.
“Estas cifras muestran el gran interés de la industria por conocer y adoptar las nuevas tecnologías, a la vez que reflejan el crecimiento y posicionamiento global que está alcanzando el Congreso Minería Digital”, agregó.
Más allá de los datos, el discurso de Mackenzie en la ceremonia inaugural incluyó una meta clara: “Queremos llegar al menos al 30% de participación femenina, desde los pósters hasta quienes lideran estas conferencias”. Detalló que este año 24 mujeres estuvieron en el podio, frente a las 18 del año pasado, lo que da cuenta de un cambio concreto.
Con el apoyo de la Universidad de Tarapacá, el Advanced Mining Technology Center (AMTC) de la Universidad de Chile y la Universidad de Arizona, el evento expuso su rol como un nodo técnico de una minería en transición. “Nuestros congresos buscan ser un reflejo de la industria”, recalcó Mackenzie, “y un espacio para compartir experiencias, fracasos y oportunidades”.
Se señaló que el panel de ciberseguridad, las 142 presentaciones técnicas, los 15 pósters de estudiantes y la participación de 35 operaciones mineras —incluidas SQM, Minsur, BHP y Antofagasta Minerals—, además de reflejar el crecimiento del congreso, evidenciaron la preocupación transversal por los desafíos de fondo que enfrenta la industria.
“Sabemos que la ciberseguridad es un tema crucial para la minería, y por eso este panel incluye tres charlas breves antes del conversatorio”, explicó la gerente al presentar el programa.
Ahora bien, lo que marcó una de las dimensiones más profundas del encuentro lo expresó directamente Piero Saravia: “La transformación digital de la minería no es una cuestión de herramientas. Es, sobre todo, una cuestión de liderazgo, de cultura, de personas”.
Replanteamiento profundo para no quedarnos con estructuras oxidadas

Por primera vez, la presidencia de la conferencia recayó en un ejecutivo extranjero: Piero Saravia, gerente de Transformación Digital de Minsur, Perú. Su intervención fue directa al núcleo del sistema: “Estamos más cerca del 2050 que del 2000”, afirmó, y enfatizó que la verdadera transformación minera requiere un cambio cultural profundo y sostenido.
Con 35 profesionales peruanos entre los asistentes —la delegación extranjera más numerosa del evento—, quedó en claro que la convergencia entre Chile y Perú, además de posible, es necesaria. “Como peruano, me llena de satisfacción ver cómo los países mineros de la región nos unimos para trabajar juntos por una mejor minería”, declaró.
Su exposición, que pasó por referencias a la cultura pop, inteligencia artificial generativa y memoria digital, más que retórica, fue una advertencia: sin una transformación interna, las tecnologías serían solo exoesqueletos sobre estructuras oxidadas.
Una sola lámina que dice mucho
Una de las apuestas más llamativas del congreso fue el impulso a la participación estudiantil. Gracias a becas que gestionó Gecamin y patrocinó en gran parte SQM, 46 jóvenes de Chile, Perú y Colombia presentaron sus tesis sintetizadas en pósters. “No es fácil resumir toda una tesis en una lámina”, planteó Mimy Mackenzie.
Sobre lo mismo, Edgar Piña, director del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Tarapacá sostuvo: “Estos congresos para los estudiantes transforman realidades”.
La conexión entre personas y tecnología
Nathalie Risso, profesora asistente de la Universidad de Arizona, apuntó con una frase precisa y directa, como un láser: “La Universidad de Arizona tiene una perspectiva hacia la minería muy centrada en las personas y en cómo ellas interactúan con la tecnología”. Resonó su llamado a conectar disciplinas, identidades y sensibilidades.
Víctor Babarovich, director de programa, fue el centro silencioso de este ecosistema que revisó más de 170 abstracts y validó 117 papers incluidos en el proceeding o compilado oficial. “Hicieron un trabajo realmente de joyería”, destacó Mackenzie.
De sala de conferencias a un nodo de la transformación digital

Luego de ver cómo drones y otros dispositivos escanean y aplican machine learning para procesar esos datos, junto con otras tecnologías que se presentaron en los stands, muchos enfrentaron y asimilaron la afirmación de Saravia: “Las decisiones que tomamos están cada vez más guiadas por datos. Pero la verdadera transformación ocurre cuando cambiamos la forma de ver el mundo”.
En ese momento, para muchos, ese espacio del Sheraton dejó de ser una sala de conferencias y pasó a ser un nodo de la transformación digital, un punto desde donde se repensó la minería en tiempo real. Una minería que, más que en las nuevas tecnologías, se centra en la capacidad de mirar un mañana diferente que ya comenzó.














