El manejo del agua, un recurso vital cada vez más escaso, estuvo en el centro de la conversación durante el reciente Water Congress 2025 de Gecamin, evento que cubrió InfoMINERÍA. En este contexto, Mariana Concha, gerente corporativa de Agua en Codelco, ofreció una visión profunda sobre los desafíos y oportunidades en torno a la transición hídrica.
Su charla, titulada “Liderazgo en la transición hídrica: tecnología y agua como motores de cambio”, dejó en claro que el agua es mucho más que un recurso: es el eje que puede transformar la industria y las comunidades relacionadas.
La también presidenta del congreso compartió su experiencia en planificación y gestión de recursos hídricos, tanto en sectores productivos como en comunidades, y presentó algunas cifras preocupantes: “Se estima que entre un 35% y un 40% de los cuerpos de agua están afectados por contaminación”.
“Esa contaminación es diversa. Por ejemplo, exceso de nutrientes, exceso de sales, metales, en fin, productos químicos”, afirmó, destacando la magnitud de un problema ambiental que afecta a gran parte de las fuentes hídricas de Chile.
El impacto de una nueva normativa: retos y metas para reducir el consumo de agua
El panorama que citó la ingeniera civil con mención en hidráulica se complica aún más para la industria en el contexto normativo reciente. Expuso que, a partir de 2012, el Estado chileno implementó una priorización especial del agua para el consumo humano y la preservación medioambiental, lo que modificó de manera significativa la gestión del agua en la minería.
“Esto, por supuesto, ha generado una crisis en todo lo que trabajamos con el agua, porque teníamos un derecho de agua que equivalía a A y ahora ese derecho de agua equivale a 0,5 A”, explicó Concha respecto a los retos que enfrenta la minería ante la nueva legislación que limita el acceso hídrico para fines industriales.
El cambio en la normativa, derivado de un contexto de escasez, obligó a la gran minería a asumir metas ambiciosas de reducción de consumo. La gestora destacó que, lejos de verse paralizada, la minería chilena asumió el reto de reducir su huella hídrica.
“La gran minería se comprometió a metas sumamente fuertes. Metas de reducción del consumo de agua continental”, declaró, en línea con el programa de Codelco y otras empresas de reducir el uso de agua continental en un 12% para 2035, mediante la desalación.
Además de las metas a largo plazo, la gestora destacó las acciones inmediatas que se están tomando para optimizar el consumo de agua: “Nos establecimos una meta más a corto plazo de reducción del 60% del consumo unitario de agua en minerales y en tratamiento de sulfuros”, planteó.
Agregó: “¿Por qué? Porque los tratamientos de sulfuros se realizan en las concentradoras, y es ahí donde se gasta la mayor cantidad de agua. Hoy tenemos el orgullo de llegar ya al 12% de ese 60%, así que estamos muy contentos con eso. Es un esfuerzo de cada día lograr avanzar y sostener ese ahorro”.
Desafíos regulatorios en la gestión de glaciares
Uno de los temas que InfoMINERÍA consultó en particular a la gerente fue la gestión de los glaciares, un asunto respecto al cual expresó inquietudes sobre la regulación de esta fuente de agua crítica, tanto para la minería como para las comunidades en general.
Desde hace años sigue en discusión una ley de protección de glaciares que aborde la materia. “Al igual que todas las demás mineras, estamos muy pendientes de las instrucciones y definiciones de la autoridad, ya sea la ley, lo que defina la Dirección General de Agua a través de Glaciología, o lo que defina el Ministerio del Medio Ambiente”, explicó.
La gestora señaló que aún se encuentran en discusión normativas que plantean regular las actividades mineras en el marco de la protección de glaciares. Destacó la importancia de que las definiciones sean claras y precisas para poder cumplir con la legislación.
En relación con este tema, Concha comentó que “es un tema infinito” y que, dependiendo de cómo se definan, los glaciares podrían ocupar extensas áreas geográficas. “Un glaciar puede llegar poco menos que a la mitad de la cuenca entre la alta cordillera y el mar”, indicó, refiriéndose a la importancia de la definición.
Sobre una situación como la mencionada, declaró: “Eso significaría que grandes explotaciones, muy importantes para Chile, como El Teniente, por ejemplo, podrían quedar sin operar”.
La gerente de Codelco fue enfática en que la industria minera toma medidas para mitigar los impactos de sus actividades en los glaciares. “Tenemos procesos, resoluciones y calificaciones ambientales que nos regulan. Seguimos estrictamente los límites establecidos por la Dirección General de Aguas en el catastro de glaciares”, sostuvo.
Inteligencia artificial y blockchain para una gestión más eficiente y transparente
Volviendo a la exposición, la innovación tecnológica emerge como una pieza clave en la transición hídrica de la minería. Concha compartió ejemplos de cómo la inteligencia artificial y los gemelos digitales (representaciones virtuales de objetos o procesos del espacio físico) están transformando la gestión de los recursos hídricos en las faenas mineras.
Explicó que estas tecnologías permiten monitorear y optimizar el consumo de agua en tiempo real, lo que ayuda a las empresas a ser más eficientes y a reducir su impacto ambiental.
“Tenemos un proyecto muy interesante para aplicar inteligencia artificial y lograr una calibración continua y en tiempo real de nuestros modelos de producción de correntía y distribución en la cuenca”, destacó la gestora.
Apuntó a las iniciativas de la estatal para integrar modelos predictivos que permitan anticipar los cambios en el consumo de agua y tomar decisiones informadas. Citó estos avances como fundamentales para que la minería pueda cumplir con las metas de reducción del consumo sin afectar la productividad.
La representante citó la tecnología blockchain como una herramienta crucial para garantizar la transparencia en el uso del agua. “Todo el mundo ha hablado de las blockchains para el sector de las monedas digitales o para obras de arte, pero tienen un papel importante en la confianza sobre el uso del agua porque actúan como un notario digital”, afirmó.
Sostuvo que este registro digital descentralizado de transacciones compartidas en una red puede garantizar que los datos sobre el consumo de agua sean inalterables y confiables, lo que aumenta la certeza de las comunidades y autoridades en la gestión hídrica por parte de las empresas mineras.
Sostenibilidad, inclusión y seguridad hídrica
La profesional destacó que la transición hídrica va más allá del desarrollo tecnológico y que, para enfrentar las complejidades que plantea el cambio climático, es necesario un enfoque multisectorial que involucre a las comunidades, autoridades y empresas.
“Estos desafíos nos hablan de que hay mucha escasez, que existe un marco legal que divide el agua entre sus propietarios y su uso para consumo humano y preservación ecosistémica, y que también hay iniciativas gubernamentales y privadas enfocadas en enfrentar estos retos, mejorar la eficiencia y promover el uso sustentable”, planteó.
“Si uno profundiza en lo anterior, estos desafíos nos indican que uno de los principales problemas es la sostenibilidad”, expresó, reflexionando sobre la importancia de trabajar de manera conjunta para encontrar soluciones innovadoras.
“El agua para las comunidades, especialmente para los pueblos originarios, es un patrimonio cultural, no solo un elemento funcional. Otro aspecto crítico es la seguridad hídrica en las cuencas. Cuando hablamos de seguridad hídrica en las cuencas, si nos basamos en las definiciones de Naciones Unidas, va mucho más allá de cerrar el balance entre oferta y demanda”, manifestó, aludiendo a una gestión del agua que sea inclusiva.














