Esta asociación, que reunirá a dos actores clave en la industria del litio, también plantea desafíos en términos de competencia futura, dado que ambas empresas desarrollan proyectos independientes que las convertirán en rivales en el mercado.
Según detalla un articulo publicado en El Pulso, «La indagatoria sigue en la denominada Fase 1. Si pasa a Fase 2, la FNE amplía el plazo de la investigación, abriéndose a recabar opiniones de terceros interesados, como competidores y autoridades». SQM y Codelco esperan que la resolución se dé en esta primera etapa, y en ese contexto han estado discutiendo posibles medidas para mitigar los riesgos que identificó la FNE.
Uno de los principales puntos de preocupación de la fiscalía es la posibilidad de que esta alianza facilite la coordinación entre competidores a través del acceso a información comercialmente sensible. «Y todo se resumía en una sola cosa: el riesgo de que competidores, actuales o futuros, en el mercado del litio puedan compartir información sensible y coordinarse para actuar en el mismo mercado», menciona el artículo.
La FNE ha planteado referencias a otros casos de análisis de competencia, como la participación de Glencore y Anglo American en Collahuasi, donde se establecieron estrictas normativas para evitar el intercambio de información sensible entre empresas.
Estructura societaria
En cuanto a la estructura de la alianza, la sociedad conjunta será controlada hasta 2030 por SQM y posteriormente por Codelco. «En los primeros cinco años, cada empresa nominará a tres directores cada una: el presidente será de Codelco y el gerente general se designará a propuesta de SQM. Pero SQM tendrá la última palabra en juntas de accionistas», explica el informe.
Sin embargo, el tema del interlocking, es decir, la participación de directores o ejecutivos en ambas compañías, sigue siendo objeto de debate. «¿Cuándo Codelco se transforma en competidor? ‘Es la pregunta del millón’, dice un abogado», recoge el artículo. Si bien ninguno de los dos produce litio fuera del Salar de Atacama en la actualidad, sus planes de expansión en Chile y Australia los llevarán a competir en el futuro.
Otro punto clave es el rol de Tianqi, que posee el 22% de SQM y ha manifestado preocupaciones por su exclusión de la integración. «Tianqi, por ejemplo, hoy no está en el directorio de SQM Salar, filial donde radica el negocio del litio, para evitar su acceso a información sensible», indica el artículo. Además, se evalúan medidas similares para otros potenciales socios de Codelco en el futuro, como la francesa Eramet o Rio Tinto.
En definitiva, el análisis de la FNE sobre la alianza entre SQM y Codelco no solo busca evitar riesgos para la libre competencia en el presente, sino también anticipar los efectos que esta sociedad tendrá en el mercado global del litio en los próximos años.














