En una emotiva ceremonia que fusionó tradición y modernidad, la Comunidad Atacameña de Camar y Minera Zaldívar inauguraron las obras del proyecto integral de rescate y puesta en valor del Tambo de Camar. Este importante sitio arqueológico, reconocido como uno de los cinco tramos chilenos del Qhapaq Ñan o Camino del Inca, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2014, se instala ahora como un nuevo referente para el turismo internacional de intereses especiales.
Ubicado en el corazón del desierto de Atacama, el Tambo de Camar, un antiguo centro de descanso y aprovisionamiento para los viajeros del Qhapaq Ñan, fue el escenario de una ceremonia cargada de simbolismo. El evento incluyó un ritual de pago a la tierra, un recorrido inaugural por el sendero patrimonial y la instalación de una cápsula del tiempo, contando con la presencia de autoridades del ámbito del patrimonio y la cultura que celebraron la puesta en valor de este legado ancestral.
El proyecto, cuya construcción se inició en agosto del año anterior con una inversión de $661 millones, contempló la edificación de oficinas de información y administración, estacionamientos estratégicamente ubicados, un sendero accesible de 300 metros que guía a los visitantes hacia los vestigios del Tambo, una pasarela elevada y un mirador que permite la contemplación del sitio con respeto por su integridad. Destaca el uso de materiales y técnicas de construcción ancestrales, integrando el proyecto con su entorno natural.
Un elemento central de la iniciativa es la creación de una sala museográfica y un depósito arqueológico climatizado que cumple con estándares internacionales para la preservación de las piezas encontradas en el sitio. Este logro convierte a la Comunidad Atacameña de Camar en la primera comunidad originaria en Chile en obtener la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales para administrar directamente su legado arqueológico.
Héctor Cruz, presidente de la Comunidad Atacameña de Camar, resaltó la importancia de proteger su historia y trabajar por un futuro sostenible a través de la colaboración. Por su parte, Karen Behrens, delegada presidencial de la Región de Antofagasta, subrayó cómo este proyecto ejemplifica el impacto positivo del trabajo conjunto entre comunidades y empresas mineras, basado en el respeto y la co-construcción.
Leonardo González, gerente general de Minera Zaldívar, expresó su satisfacción por la invitación de la comunidad a participar en esta iniciativa, reafirmando el compromiso de mantener una colaboración transparente y respetuosa de las tradiciones del territorio. El ministro de Economía, Fomento y Turismo, Nicolás Grau, destacó a través de un mensaje virtual cómo este proyecto representa un modelo de desarrollo sustentable que empodera a la comunidad manteniendo su identidad.
El Tambo de Camar preserva estructuras originales como colcas, muros y senderos, además de piezas arqueológicas que testimonian el encuentro entre las culturas lickanantay y diaguita-inca. Su restauración integral se proyecta como un catalizador para el turismo patrimonial y educativo, fortaleciendo la economía local y el orgullo cultural de la comunidad atacameña.
El alcalde de San Pedro de Atacama, Justo Zuleta, valoró el rol protagónico asumido por la comunidad en la interpretación y comunicación del valor patrimonial del sitio. La consejera regional Sandra Berna enfatizó cómo este esfuerzo demuestra el potencial del norte de Chile más allá de la minería, impulsando el turismo y la cultura con equilibrio.
Tras un proceso de desentierro y restauración necesario debido a los efectos de aluviones, el Tambo de Camar se prepara para recibir a visitantes interesados en un turismo de intereses especiales, ofreciendo información detallada, senderos interpretativos, vistas panorámicas y una sala museográfica para la apreciación de su valioso legado arqueológico.
FUENTE: Antofagasta Minerals














