La transición energética no se sostiene sin un sistema robusto de almacenamiento. Sin este pilar, Chile corre el riesgo de frenar el desarrollo de energías limpias, perder competitividad y limitar su liderazgo minero global.
Esta advertencia la hizo Francisco Lecaros, presidente ejecutivo de la Fundación Minera de Chile, durante su participación en MinerAI Summit 2025, evento que reunió a expertos en minería, inteligencia artificial y sostenibilidad, donde estuvo presente InfoMINERÍA.
“Chile impulsa una política de transición energética desde hace años con apoyo de gobiernos, academia, startups y alianzas público-privadas”, señaló Lecaros. Sin embargo, expuso: “Sin almacenamiento, esta meta no será posible”, y agregó que este debe ser inteligente, apoyado por inteligencia artificial.
Desde la mirada de la Fundación Minera de Chile, organización dedicada a promover la minería en la sociedad y colaborar en políticas públicas, la acumulación energética se constituye como un eje estructural para alcanzar una minería más sustentable.
“El almacenamiento es clave, precisamente porque hoy día avanzamos hacia las energías verdes. La energía solar necesita storage para suministrar energía en la noche”, explicó.
El especialista agregó que el Coordinador Eléctrico Nacional ya ha recibido proyectos para una capacidad de acumulación cercana a los 15 gigavatios, lo que representa “una gran capacidad de generación de innovación, de generación de proyectos enfocados en el almacenamiento”.

Simplificar permisos como clave para el liderazgo energético
Sin embargo, Lecaros no soslayó las trabas que enfrenta esta posible revolución energética. “Somos una potencia solar, nosotros deberíamos estar exportando energía… pero no estamos en esa etapa porque somos burocráticos”, afirmó. Apuntó a que el principal obstáculo es la permisología y la incerteza jurídica.
Como ejemplo, mencionó el proyecto hidroeléctrico Starckaf, en la región de Los Ríos, paralizado por meses pese a estar listo, debido a una observación del Consejo de Monumentos Nacionales. Aunque no es un proyecto de almacenamiento, para el representante refleja la complejidad que enfrentan este tipo de iniciativas en Chile.
“Encontraron unas cerámicas rotas, con un sobrecosto de 50 millones de dólares. El proyecto era de 170 millones. Por lo tanto, casi un tercio del costo original. Esas cosas no pueden seguir sucediendo”, recalcó el gestor.
De esta forma, el expositor declaró: “Si queremos ser líderes en almacenamiento, minería, tecnología, 5G, conectividad, tenemos que acabar un poco con la permisología”.
Conexión Magallanes: impulso a grandes proyectos de hidrógeno verde
En este proceso de transición energética, el directivo apostó por el potencial de un recurso en particular: “El desarrollo de los proyectos de hidrógeno es el futuro, y también me atrevería a decir que ya son el presente”.
Lecaros destacó que el sector minero ha avanzado “a pasos agigantados hacia un suministro verde”, con un compromiso de energía 100% renovable por parte de varias compañías, principalmente del sector privado.
Con esto a su haber, declaró: “Hemos visto que el hidrógeno es el futuro, simplemente porque los grados de producción, los volúmenes de producción del sector minero son realmente grandes y también las condiciones, de minas que están a 5.000 metros de altura”.
De hecho, apuntó al reciente ingreso al SEA del megaproyecto H2 Magallanes, de la empresa TotalEnergies H2, ubicado en el extremo austral del país. La iniciativa contempla una inversión de US$16 mil millones, una capacidad eólica proyectada de 5.000 megavatios y una producción anual estimada de 1,9 millones de toneladas de amoniaco verde.
“Es el proyecto ingresado al Sistema de Evaluación Ambiental más grande de la historia del sistema”, destacó, y agregó que este además incluirá plantas desalinizadoras, electrolizadores e infraestructura de transporte. “Hay cosas que se están avanzando. La innovación también es un camino”, expresó el gestor.
Lecaros recordó también que Chile firmó hace un tiempo un acuerdo con el Puerto de Róterdam, en los Países Bajos, el más grande de Europa, para exportar y distribuir hidrógeno verde en el viejo continente.
A esto explicó que se suman experiencias concretas en la minería de Chile, como la primera locomotora a hidrógeno y el bus de Anglo American, ejemplos que, aunque costosos hoy, tienen potencial de masificarse con la economía de escala, sostuvo.
De exportador de cobre a referente en innovación minera
Cabe decir que la Fundación Minera de Chile impulsa una mirada de largo plazo en este sector, y Lecaros apuntó que la minería es una industria de mucha paciencia, con procesos que pueden tomar unos 11 años para tener un proyecto de gran envergadura.
En este contexto, valoró el rol formativo del Consejo de Competencias Mineras, que colabora con universidades y centros de formación técnica para adecuar las mallas curriculares a las nuevas necesidades de la industria.
“El sector minero va a requerir alrededor de 34 mil nuevos profesionales, solamente para los proyectos ya aprobados”, adelantó. Asimismo, dijo que la inteligencia artificial ya transforma la experiencia formativa. “Los gemelos digitales han permitido que la capacitación sea a distancia y se generen instrumentos inmersivos”, planteó.
Así, el gestor destacó la capacidad de Chile no solo para liderar en producción minera, sino también para exportar conocimiento. “Chile, en minería, es brillante. Tenemos la mina subterránea más grande del planeta, la mina a rajo abierto más grande del planeta”, expresó.
El especialista visualizó lo anterior con la siguiente imagen: “Si ustedes pusieran en línea recta los túneles de El Teniente, es la distancia de Santiago a Lima. Esa es la grandeza de la mina El Teniente”.
Con la misma mirada, puntualizó que actualmente en Chile ya hay nueve centros de operación remota que permiten que la minería se ejecute completamente a distancia, y que con la nueva minería, la faena se puede operar, por ejemplo, desde un centro en Las Condes.
Cabe decir que como ejemplo concreto recientemente entró en operación BHP Copper Advanced Services (CAS), que permite gestionar de forma remota desde Santiago las faenas de las minas Escondida y Spence, en la región de Antofagasta.
De esta forma, el especialista concluyó: “Nosotros tenemos que exportar no solamente minerales; tenemos que exportar minería… conocimiento y capacidad, tecnología. Chile es un líder y lo tenemos que demostrar de esa manera”.
El llamado a no dejar de sorprendernos
El representante cerró su intervención con una reflexión que sintetiza la actitud que, para él, debería tomar el sector frente a la tecnología y los cambios globales: “El mensaje es no dejar de sorprendernos, porque sorprendernos significa estar atentos a los continuos cambios que hoy día la tecnología nos muestra todos los días”.
Por lo mismo, volvió a recalcar el valor de la innovación abierta, las startups y el pilotaje: “La minería es una industria muy bonita que está siempre abierta… bienvenidos todos a querer conocer cómo. Pero no dejemos de sorprendernos”, declaró.














