Una oportunidad histórica para la minería moderna
La nueva estrategia no solo busca extraer riqueza, sino transformar el liderazgo minero tradicional en una plataforma de innovación. Según destacó el mandatario, la Estrategia Nacional de Minerales Críticos Chile permitirá que el país se inserte de forma resiliente en las cadenas globales de suministro, promoviendo una minería que sea, ante todo, responsable con el medioambiente y sus comunidades.
Para la ministra de Minería, Aurora Williams, este hito permitirá ampliar la matriz productiva de la nación. «Tener esta estrategia nos va a permitir desarrollar minerales que diversifiquen nuestra economía y consolidar aquellos donde ya somos líderes mundiales», señaló la secretaria de Estado durante el lanzamiento.
Los 5 Pilares de la Estrategia (EMC)
La hoja de ruta se estructura sobre cinco ejes fundamentales que guiarán la relación entre el sector público y privado:
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Producción y Diversificación: Fomento a la extracción de los 14 minerales identificados (como litio, cobalto y tierras raras).
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Minería Responsable: Equilibrios ambientales y justicia territorial.
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Valor Agregado: Oportunidades para industrializar y sofisticar la producción local.
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Diplomacia de Minerales: Inserción internacional y posicionamiento como socio confiable.
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Capacidades Habilitantes: Formación de talento humano especializado y mejora de la información geológica a cargo de Sernageomin.
El rol del Biministerio: Innovación y Empleo
El recién nombrado biministro de Economía y Energía, Álvaro García, resaltó que esta estrategia es un motor de sofisticación para la economía chilena. «La minería emerge como un motor que impulsa proveedores tecnológicos y empleos calificados, abriendo espacio para nuevas inversiones que generen bienestar real», manifestó la autoridad.
Un proceso construido desde la ciudadanía
A diferencia de planes anteriores, esta estrategia destaca por su alto nivel de consenso. Fue elaborada con la participación de:
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Un Comité Consultivo de Alto Nivel (16 representantes públicos y académicos).
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Un Comité Técnico de 120 especialistas de 56 instituciones.
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Análisis técnicos previos liderados por Cochilco y Sernageomin, con apoyo del BID.
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Talleres regionales y una consulta ciudadana nacional que integró las preocupaciones de los territorios.














