La Agrupación Nacional de la Pequeña y Mediana Minería y de Dueños de Concesiones Mineras A.G. (AGRUMIN), encabezada por su presidente Patricio Gatica, presentó ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados un paquete de indicaciones para modificar el actual Código de Minería y su sistema de patentes, además de proponer una actualización clave al Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Durante la sesión —que contó con la presencia del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, y el subsecretario de Minería, Álvaro González—, la directiva del gremio advirtió que las recientes modificaciones al régimen de patentes han desencadenado efectos críticos para los productores de menor tamaño. Según la agrupación, el escenario actual se traduce en aumentos de costos inasumibles y exigencias administrativas que amenazan la continuidad de faenas y proyectos.
En la instancia legislativa también participaron el vicepresidente de AGRUMIN, Fernando Gattas, y el director Patricio Céspedes.
Certeza jurídica: el retorno a la patente histórica
Para frenar esta incertidumbre, AGRUMIN propuso restablecer el sistema histórico de amparo minero, basado en una patente fija de explotación equivalente a 0,1 UTM por hectárea, eliminando los requisitos adicionales de acreditación.
La organización argumentó que este mecanismo entregó certeza jurídica durante décadas y evitó la actual sobrecarga burocrática. En esta misma línea, valoraron la decisión del Ejecutivo de eliminar el polémico artículo 142 ter del Código de Minería, una norma que —a juicio del sector— fracasó en sus objetivos originales y terminó excluyendo a numerosos productores debido a sus estrictas restricciones de superficie y vínculos familiares.
“Lo que necesitamos es una regulación simple y eficiente. Los pequeños y medianos mineros deben concentrar sus esfuerzos en producir, generar empleo y aportar al desarrollo de sus territorios, y no en enfrentar trámites cada vez más complejos y costosos”, recalcaron desde el gremio.
SEIA: un umbral desfasado de la realidad tecnológica
El segundo eje de la presentación apuntó a la modernización ambiental. La propuesta central es cuadruplicar el umbral de extracción que obliga a los proyectos mineros a ingresar al SEIA, pasando de las actuales 5.000 a 20.000 toneladas mensuales.
AGRUMIN argumentó que el límite vigente fue establecido hace casi tres décadas y hoy resulta anacrónico frente a los avances tecnológicos y operacionales que ha adoptado la industria nacional. Hoy existen sistemas de control de emisiones, reutilización de agua y manejo de relaves que reducen drásticamente los impactos de las operaciones a menor escala.
Adecuar esta regulación, indicaron, no solo aceleraría el desarrollo de la cartera de proyectos, sino que inyectaría dinamismo al empleo regional y mejoraría la competitividad de Chile frente a otros distritos mineros.
Al cierre, Patricio Gatica fue enfática en señalar que el desarrollo de la industria y la protección del entorno no son excluyentes: “Son desafíos que pueden avanzar de forma conjunta mediante regulaciones modernas, eficientes y, sobre todo, basadas en criterios técnicos”.














