Qué se presentó y ante quién
CORPROA es la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama, una entidad que agrupa a empresas y actores productivos de la zona. El encuentro sirvió para que proveedores y autoridades locales conozcan los estándares que exige la compañía, el cronograma de evaluación ambiental y la visión de largo plazo de Kinross.
Max Combes, vicepresidente de Crecimiento Estratégico de Kinross Chile, destacó la trayectoria del proyecto. «La compañía viene trabajando en este proyecto hace muchos años, con una participación ciudadana bastante extensa», señaló, y agregó: «Estamos comprometidos con Atacama y apostamos a que la región sea cerca de la mitad de la producción de Kinross global en los próximos años».
El gran tema: que los empleos se queden en la región
El punto que cruzó toda la jornada fue el empleo local. Según las proyecciones de la compañía, en el peak de construcción Lobo-Marte podría requerir cerca de 3.500 trabajadores. Ante esa magnitud, Kinross, las autoridades y CORPROA coincidieron en la urgencia de preparar a la fuerza laboral de la región para no perder esa oportunidad.
Para Juan José Ronsecco, presidente de CORPROA, el proyecto es «un pilar para la reactivación». «Proyectos como Lobo-Marte nos ayudan a la recuperación de la economía local, trayendo certidumbre a la región y dinamizando nuestro ecosistema industrial-empresarial», afirmó. Añadió que, a través de su Mesa de Educación Superior y del Clúster Minero de Atacama, trabajan en la formación que necesita la minería: «El desafío es que nuestros jóvenes cuenten con las capacidades necesarias y los empleos realmente se queden acá».
El respaldo de las autoridades, con el foco en el medioambiente
La delegada presidencial regional, Sofía Cid, reafirmó el apoyo a la inversión responsable, pero marcó la condición ambiental. «Trabajamos para agilizar los tiempos de respuesta, pero dejando súper claro que deben cumplir con la normativa ambiental vigente, resguardar el entorno, a las comunidades y proteger el hábitat de especies como la chinchilla», señaló. Su foco, agregó, es «lograr que todo este crecimiento se traduzca en una baja del desempleo y que los puestos de trabajo se queden en nuestra región».
El gobernador de Atacama, Miguel Vargas, enmarcó el proyecto en la Estrategia Regional de Desarrollo y en la necesidad de atraer inversión. «Quiero hacer un especial reconocimiento a Kinross porque es una compañía que está haciendo una apuesta importante», dijo, y expresó su expectativa de que Lobo-Marte «pueda sortear con velocidad todo el proceso de evaluación ambiental», uno de los factores que —planteó— frenan las inversiones.
Los números del proyecto
El proyecto Lobo-Marte ingresó su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) —el instrumento con que el Estado evalúa los efectos de un proyecto antes de aprobarlo— en marzo de 2026. Sus principales cifras son:
- US$1.800 millones de inversión inicial.
- 16 años de vida útil.
- 35.000 toneladas por día de capacidad de procesamiento.
- Cerca de 3.500 empleos en el peak de construcción.
- Alrededor de 2.000 puestos directos e indirectos durante la operación.














