Atacama lideró el crecimiento nacional en 2025
Partamos por los aciertos, porque son muchos. El Banco Central confirmó que la región lideró el crecimiento nacional con 15,3%. Esa cifra supera seis veces el promedio del país. Además, la minería empujó todo el resultado.
Salares Norte, de Gold Fields, produjo 375 mil onzas de oro en su primer año pleno. La operación apunta a superar las 500 mil onzas en 2026. Por lo tanto, Atacama se convirtió en la primera región productora de oro de Chile. Mantoverde expandido y Rajo Inca aportaron cobre nuevo. Asimismo, Caserones y Candelaria entregaron estabilidad.
El peso de la minería en el producto regional
La minería explica el 32,8% del producto regional. También representa el 96,7% de las exportaciones locales. Unas 28 mil personas trabajan directamente en el sector. Otras 72 mil viven de sus encadenamientos, según el Consejo Minero.
De hecho, la cartera futura refuerza el momento. Santo Domingo, de Capstone, avanza con 2.300 millones de dólares en construcción. Los Salares Altoandinos de ENAMI y Rio Tinto suman 3.200 millones. Ese proyecto obtuvo luz verde de Contraloría en febrero. Además, junto a Maricunga hará debutar a Atacama en el litio. NuevaUnión sigue esperando su momento en Huasco.
El contraste con las regiones vecinas
Antofagasta sigue siendo el gigante indiscutido del país. Su minería representa el 52,6% del producto regional. La región produce tres millones de toneladas de cobre. Sin embargo, creció apenas 1,6% en 2025.
Tarapacá se contrajo un -8,3%, el peor registro nacional. El mal año de Collahuasi y Quebrada Blanca explica esa caída. En consecuencia, la cifra funciona como advertencia sobre la dependencia de dos yacimientos envejeciendo. Coquimbo, con Los Pelambres como único motor, creció 2,5%. Mientras tanto, Dominga cumplió una década en tribunales.
Atacama tiene menos escala que todas ellas. No obstante, fue la que más corrió. La razón resulta simple: fue la única donde entraron operaciones nuevas.
La fundición de cobre en Atacama desapareció en dos años
Ahora vamos a lo que perdimos. Casi nadie lo pone sobre la mesa. En febrero de 2024, ENAMI suspendió la fundición Hernán Videla Lira de Paipote. El Estado construyó esa planta en 1952 con un propósito claro. Buscaba dar salida al mineral de la pequeña y mediana minería regional.
Además, en 2026 el histórico complejo de Potrerillos también quedó detenido. El colapso de su chimenea provocó la paralización. Por lo tanto, el resultado deja poco espacio para matices.
460 mil toneladas y ninguna libra procesada
La tercera región cuprífera de Chile produce unas 460 mil toneladas de cobre fino al año. Sin embargo, hoy no funde ni una sola libra en su territorio. El concentrado del pequeño productor de Tierra Amarilla antes se procesaba a 20 kilómetros. Hoy viaja en camión y en barco. En consecuencia, paga fletes y maquilas que devoran el margen del eslabón más frágil.
Con las fundiciones se fue el ácido sulfúrico
Chile consume 8,3 millones de toneladas de ácido sulfúrico al año. Sin embargo, cada vez produce menos. Cochilco proyecta déficit hasta 2033. Además, China suspendió sus exportaciones de ácido en mayo. Ese país es nuestro principal proveedor. Así, la región que podría fabricar este insumo crítico terminó comprándolo afuera.
El contraste con el mundo resulta brutal
Chile fundió 1,07 millones de toneladas en 2023. Esa cifra equivale al 5,5% del total mundial. De hecho, representa la mitad de nuestra participación de 1992. La refinación llegó a 2,08 millones, un 7,6% global.
China, en cambio, fundió 8,55 millones de toneladas. Su refinación superó los 14,7 millones en 2025. Mientras Atacama apagaba sus dos fundiciones, China agregaba cada año varias Paipotes.
La respuesta al argumento económico
Sé lo que dirán los evaluadores y economistas. Con cargos de tratamiento en cero, fundir no parece negocio. Nuestro costo de fusión cuadruplica al chino. Sin embargo, ya respondí ese argumento antes. Los cargos están en cero porque China subsidia sobrecapacidad para controlar el eslabón. Nadie subsidia por años un negocio que no importa.
Para Atacama, además, la fundición nunca fue solo maquila. Era la infraestructura que sostenía a la pequeña minería. También producía el ácido de las plantas de lixiviación. Asimismo, capturaba el oro y la plata del concentrado.
¿Puede Atacama volver a fundir? La ventana es ahora
En primer lugar, el mercado ayuda. La demanda mundial de cobre sumará unos 7 millones de toneladas adicionales al 2040, según la Agencia Internacional de Energía. BloombergNEF estima una brecha de oferta de 6 a 8 millones hacia 2035. Wood Mackenzie la eleva hasta 10 millones de refinado. Además, ni los proyectos de Argentina, el Congo o Pakistán alcanzan a cerrarla.
En segundo lugar, la respuesta ya tiene nombre y presupuesto. La Nueva Paipote de ENAMI contempla 850 mil toneladas de capacidad. Su inversión asciende a 1.700 millones de dólares. Se trata de la decisión industrial más importante de Atacama en medio siglo. Por lo tanto, hay que blindarla como proyecto-país.
La carta argentina que casi nadie juega
En tercer lugar, la región tiene lo que exige una fundición moderna. Cuenta con sol para energía barata y costa para desalar. También dispone de puertos en Caldera, Punta Padrones, Barquito y Huasco. Y tiene una carta que casi nadie juega: el paso de San Francisco hacia Catamarca.
El RIGI argentino levanta allí una cartera de cobre sobre los 30 mil millones de dólares. Ese mineral producirá concentrado sin una sola fundición del otro lado. En consecuencia, su corredor natural no es dar la vuelta al planeta. Es cruzar a Atacama, fundirse con energía solar y embarcarse en Caldera.
Ejecutar Nueva Paipote y resolver Potrerillos
Mis recomendaciones son claras y las repito donde me inviten.
Uno. Ejecutar Nueva Paipote sin más postergaciones. Los contratos de maquila deben firmarse con la mediana minería y con los proyectos argentinos. Además, hay que hacerlo antes de que comprometan su producción con Asia.
Dos. Resolver el futuro de Potrerillos con urgencia. Debemos atenderlo como el colapso de un puente, porque eso fue.
Tres. Tratar el ácido sulfúrico como insumo estratégico regional. Por lo tanto, no puede seguir siendo una nota al pie.
Agua, transmisión, desarrollo humano y exploración
Cuatro. Acelerar la desalación multiusuario y la transmisión. La carretera eléctrica Kimal-Lo Aguirre ya se destrabó y cruza la región. Sin embargo, debe llegar con obras anexas que sirvan a Atacama y no solo pasar por ella.
Cinco. Medir el éxito en el desarrollo humano de Copiapó, Vallenar, Chañaral y Diego de Almagro. En efecto, una región que crece 15,3% con campamentos creciendo en sus cerros no captura su propia renta.
Seis. Iniciar un plan de exploración geológica agresiva. Así, podremos descubrir los depósitos del futuro.
Que el próximo récord no sea solo cuánto creció
Atacama ya demostró en 2025 que puede ser la locomotora de Chile. Falta devolverle lo que la hizo grande: la capacidad de transformar su propia riqueza. De hecho, la región que le enseñó a Chile a fundir metales hace siglo y medio merece más. No puede terminar exportando roca molida y comprando ácido casi cuatro veces más caro.
Por eso, recuperar la fundición de cobre en Atacama no es nostalgia industrial. Es una decisión estratégica con ventana abierta. Que el próximo récord no sea solo cuánto creció la región. Que sea cuánto de lo suyo volvió a procesar. Atacama, cuna y futuro de la minería, adelante.














