Los desafíos estructurales de la descarbonización en la minería se abordaron en la II Jornada de Sostenibilidad y Energía en Iberoamérica, que organizaron Redinter y ESAN University. Fue tónica que la continuidad operacional y la electrificación industrial dependen de infraestructuras resilientes, integración regional e inteligencia artificial.
La transición energética avanza sobre una red de desafíos que bien se conoce en Iberoamérica. La urgencia por descarbonizar las economías, la necesidad de diversificar la matriz energética aprovechando los recursos locales y la demanda creciente por infraestructura eléctrica capaz de responder frente a eventos climáticos extremos conforman un escenario complejo.
En este contexto, Redinter y ESAN University impulsaron la II Jornada de Sostenibilidad y Energía en Iberoamérica: acción hacia la Transición. El encuentro convocó a representantes institucionales, empresariales y académicos para analizar las condiciones que requiere la región con miras a transformar su sistema energético y fortalecer su competitividad en el mercado global.
La discusión interpela directamente a la industria minera. La expansión de proyectos, la electrificación de los procesos y la operación bajo estándares ambientales más exigentes dependen de sistemas de transmisión robustos, una planificación territorial vinculante y una coordinación profunda entre empresas, autoridades y comunidades.
Soberanía energética y el rol crítico de la transmisión
Durante el encuentro, Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, matriz de Redinter, planteó que la región debe capitalizar sus recursos para avanzar hacia una mayor autonomía energética.
Corredor afirmó: “La energía abundante, limpia y asequible que aportan las fuentes renovables nos permite sortear o reducir los efectos de la crisis de Oriente Medio; mitigar los efectos del cambio climático y es una palanca de competitividad. Esa transición debe hacerse desde la colaboración y en diálogo permanente con las comunidades locales asegurando su progreso real”.
En el sector de la minería, esta dimensión macro conlleva a la viabilidad operativa a largo plazo. La transmisión eléctrica define parte importante de la capacidad regional para materializar proyectos sostenibles. Sobre esto ahondó Roberto García Merino, CEO de Redeia, quien destacó que las redes de alta tensión son vitales.
Al respecto, declaró: “Son decisivas para el desarrollo industrial, la seguridad de suministro y para que la transición avance al ritmo que necesitan nuestros países. En estos ámbitos trabaja Redinter. 2025 fue un año de consolidación y ahora renovamos nuestra vocación de permanencia y de generación de valor compartido en la región”.
Inteligencia Artificial y formación de talento
La agenda del encuentro destacó también la necesidad de incorporar el riesgo climático como criterio vinculante en el diseño de infraestructura minera y energética. La Inteligencia Artificial (IA), en tanto, entró al debate desde la dimensión práctica respecto a su aplicación en operación, mantenimiento y análisis de datos. Esta tecnología abre nuevas vías para anticipar contingencias y optimizar la toma de decisiones en sistemas industriales cada vez más complejos.
Durante su intervención, Jaime Serida, rector de ESAN University, abordó este impulso tecnológico desde una perspectiva formativa para el sector:
Al vincularlo con el desarrollo de capacidades, señaló: “Ningún país podrá avanzar hacia una economía más sostenible si no invierte, al mismo tiempo, en la formación de profesionales capaces de integrar gestión, ingeniería, sostenibilidad e inteligencia artificial. Ese es precisamente el compromiso de ESAN”.
Así, el desafío para Iberoamérica pasa por conectar los factores de energía renovable, redes de transmisión, financiamiento, tecnología y formación que deben avanzar dentro de una misma perspectiva estructural. Para sectores intensivos en energía, esa vía incidiría en su capacidad para crecer, reducir emisiones de carbono y sostener su competitividad en un entorno que ya redefine el paisaje industrial del continente.
El aterrizaje local: infraestructura y la Línea Kimal-Lo Aguirre
En Chile, estas discusiones también dialogan con proyectos de transmisión que buscan responder a la explosión de las energías renovables y a las nuevas demandas del sistema eléctrico nacional. La línea Kimal-Lo Aguirre forma parte de este desafío, al poner en el centro la planificación, el desarrollo territorial y la capacidad de las redes para acompañar el crecimiento de sectores intensivos como la minería del cobre. Revisa aquí coberturas anteriores de InfoMINERÍA sobre el proyecto.














