La producción de cobre en Chile cerró 2025 con 5.415 kton de cobre fino, lo que representa una caída del 1,6% respecto a 2024 (una disminución equivalente a 90,8 kton). Si bien esta cifra logra superar los mínimos recientes (como las 5.250 kton de 2023), confirma una tendencia de estancamiento, manteniéndose lejos de los máximos históricos de la década pasada.
Según explicó a InfoMINERÍA Cristián Cifuentes, líder senior de Estudios de CESCO, este desempeño se debe a múltiples factores: “En general, 2025 estuvo marcado por eventos operativos estructurales que afectaron de una u otra forma la producción nacional. Desde menores leyes en grandes operaciones, pasando por restricciones hídricas, eventos de estabilidad geomecánica, accidentes fatales, riesgos sistémicos de energía y clima, hasta restricciones en temas como manejo de relaves”.
El “factor Escondida” y el hito frente a Codelco
Un punto de inflexión histórico en el análisis es el desempeño de Minera Escondida, que por primera vez superó la producción total de todas las divisiones de la estatal Codelco. Escondida alcanzó las 1.345 kton, mientras que Codelco sumó 1.334 kton.
Sobre este hecho y su proyección, Cifuentes señaló: “En el corto plazo, parte de este mejor desempeño puede mantenerse si se sostienen tres condiciones simples: que la operación siga accediendo a mineral con características favorables para procesar; que mantenga alta disponibilidad y confiabilidad en equipos de mina y concentradora; y que no aparezcan restricciones externas relevantes como energía, agua, logística o detenciones”.
De todos modos, el experto advirtió que la minería es cíclica y que no todos los años la geología “acompaña” de la misma manera. Expuso que la compañía ya comunicó que, en el mediano plazo, se proyectan menores leyes de alimentación a planta y pronósticos de producción más bajos para el año fiscal 2026.
Sistema productivo más complejo en la estatal
Respecto a la Corporación Nacional del Cobre, aunque superó levemente su producción de 2024 (aproximadamente 6 mil toneladas más), sus divisiones históricas enfrentaron dificultades. Chuquicamata cayó un 8% y El Teniente, un 13%.
Cifuentes indicó sobre la estatal que: “Si bien logró nuevamente superar levemente los niveles productivos alcanzados durante 2024, sigue sometida a complicaciones operacionales en sus faenas emblemáticas… Asimismo, Gabriela Mistral alcanzó las 81,7 kt de cobre fino, su desempeño más bajo desde su puesta en marcha en 2008”.
Profundizó, asimismo, en las razones estructurales detrás de estos resultados: “Es importante destacar que CODELCO posee un sistema productivo más complejo y expuesto a fricciones. Opera varias divisiones con realidades geológicas y operacionales distintas, varias en transición estructural, lo cual aumenta la probabilidad de cuellos de botella, mantenimientos mayores y desviaciones de plan minero”.
Qué ocurrió en otras operaciones privadas
El balance del año también dejó cifras rojas en otras grandes faenas, lo que contrarrestó el repunte de Escondida. Cifuentes detalló que las operaciones con menor desempeño fueron Collahuasi, donde su producción cayó un 27% respecto a 2024, influenciada por complejidades en las transiciones de fases operacionales y restricciones hídricas durante el primer semestre del año.
Mencionó, asimismo, a la línea de óxidos de Centinela, que cayó un 35% respecto al año previo. “Ni siquiera el mejor desempeño de la planta de sulfuros (+43% respecto a 2024) permitió sobrellevar esta caída”, señaló.
Otras operaciones como Los Pelambres y Quebrada Blanca también registraron caídas del 8% y 8,5% respectivamente, indicó el especialista, en línea con problemas en la alimentación de mineral, condiciones climáticas adversas y complicaciones en la disposición de relaves.














