El proyecto Caucharí-Olaroz, un activo clave en el Triángulo del Litio, ha demostrado su madurez operacional al alcanzar los objetivos fijados para el cierre del año. Según informó la compañía Lithium Argentina (LAR), la producción de carbonato de litio alcanzó las 34.100 toneladas, situándose cómodamente dentro del rango proyectado. Durante el último trimestre, la planta operó al 97% de su capacidad nominal, consolidándose como un referente de eficiencia en la recuperación de salmueras de alta ley.
Eficiencia operativa y competitividad en costos en carbonato de litio
Uno de los hitos más relevantes para la compañía ha sido la optimización de sus procesos en faena, logrando reducir los costos operativos en efectivo (cash cost) por debajo de los 6.000 USD por tonelada de carbonato de litio vendida. Esta disciplina financiera, sumada a una sólida posición de liquidez de 150 millones de dólares, permite a la empresa enfrentar con optimismo la volatilidad de los mercados globales de metales para baterías.
El CEO de la firma, Sam Pigott, destacó que la estabilidad lograda en el cuarto trimestre refleja la «madurez operativa del negocio», permitiendo no solo reducir la deuda neta, sino también avanzar con paso firme hacia las fases de expansión.
Incentivos a la inversión y futuro del proyecto
De cara al futuro, la empresa ya ha iniciado los trámites para acogerse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el gobierno argentino. Esta herramienta es fundamental para el plan de expansión de la compañía, que busca añadir 45.000 toneladas anuales de capacidad adicional.
Paralelamente, Lithium Argentina avanza en los estudios del proyecto Pozuelos-Pastos Grandes (PPG). En esta iniciativa, los socios evalúan la implementación de tecnologías de Extracción Directa de Litio (DLE), un método que promete elevar las tasas de recuperación y optimizar el uso del recurso hídrico, alineándose con los estándares de sustentabilidad que exige la minería moderna.
Con una calificación de «compra» por parte de analistas de mercado y un valor de capitalización que ronda los 1.600 millones de dólares, la compañía se posiciona como el vehículo de mayor exposición al crecimiento del litio en la región, en un entorno donde gigantes como Rio Tinto, Posco y Ganfeng también aceleran sus desarrollos en el Cono Sur.














