Llegamos hasta Valparaíso para ser parte del XXII Congreso Chileno de Ingeniería Química, un evento que organizó la Universidad Católica de Valparaíso bajo el lema “Innovación para la sustentabilidad”.
El encuentro reunió a académicos, investigadores, proveedores y profesionales de la química, la biotecnología y sectores industriales, donde destacó la minería. Se enfatizó la importancia de la ingeniería química como un pilar fundamental para un futuro más limpio y sostenible.
Carlos Carlesi destaca la llegada de participantes de diversas partes a la ciudad puerto

El encuentro ofreció un espacio para compartir avances científicos y tecnológicos, intercambiar ideas y generar redes de colaboración. Empresas como Anglo American, que desarrollan proyectos de economía circular en la Fundición Chagres, participaron activamente, expuso a InfoMINERÍA Carlos Carlesi, director de la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad Católica de Valparaíso y presidente del comité organizador.
“Hemos tenido una muy buena recepción del público, masivamente tenemos más de 250 personas participando en el congreso, vienen desde el norte, de la Universidad Arturo Prat, hasta la Universidad de Magallanes, gente de Santiago, Concepción, Antofagasta, Copiapó, e incluso algunas personas del extranjero”, destacó el académico.
La inauguración del evento contó con la presencia de la empresa CRM Energía y autoridades universitarias. Las charlas plenarias, como las relacionadas a la ingeniería de procesos para la minería, tuvieron una destacada audiencia, afirmó el director y dijo: “Estamos muy contentos con el desarrollo, la gente está participando muy activamente. Tenemos las sesiones llenas de gente”.
Erwin Plett enfatiza el potencial de Chile para exportar energía renovable

Conversamos con Erwin Plett, presidente de la especialidad de Ingeniería Química y Biotecnología del Colegio de Ingenieros, quien sostuvo: “En Chile estamos consumiendo una gran cantidad de combustibles fósiles. Eso significa un gasto entre 22 y 17 millones de dólares. Compramos combustibles fósiles importados y los quemamos”.
Además de poner en la palestra los gases de efecto invernadero, el expositor enfatizó: “Tenemos todas las energías renovables en Chile. Podríamos hacer muchísimo más que eso y podríamos exportar energía”.
Con esta mirada, afirmó que lo primero es echar a andar la economía del hidrógeno para poder exportar la energía del sol y el viento. “Pero es difícil, hay que meter esa energía en un barco. La única forma de hacerlo es convertir de la electricidad a moléculas energéticas como el hidrógeno verde, amoníaco verde o los combustibles sintéticos verdes”, planteó.
De todas formas, el gestor apuntó que Chile tiene un tremendo futuro al poder implementar esta industria energética limpia “y que esperamos que sea tanto o más grande que la industria de la minería”, sostuvo. Desafío no menor.
Mario Marchese y el aporte de la industria del hidrógeno verde

También expuso en el congreso Mario Marchese, director de Proyectos en HNH Energy y ex presidente de la Asociación Gremial de Productores de Hidrógeno Verde de Magallanes. Destacó del encuentro: “Ha sido una muy buena experiencia en el sentido de poder compartir ideas y compartir pensamientos respecto a la industria del hidrógeno verde y sus derivados”.
El experto ahondó en el impacto de la ingeniería química en el desarrollo del hidrógeno verde: “Es una especialidad clave dentro del desarrollo de la industria. El aporte que puede hacer al desarrollo de la industria a nivel nacional es tremendamente importante y valioso”.
Destacó asimismo el poder conversar con la terminología, la profundidad de los procesos y desde el punto de vista tecnológico: “Ha sido algo refrescante y, por supuesto, muy motivador”, expresó.
Agradeció también la oportunidad para mostrar las acciones que realizan en Magallanes: “Que es hoy día el centro, quizás a nivel global, en el desarrollo de la industria del hidrógeno verde”.
Lazos históricos entre la ingeniería química y la minería chilena
Carlos Carlesi también profundizó en las conexiones entre la ingeniería química y la minería. “Históricamente, la empresa minera chilena contaba con profesionales de la industria minera, o sea, ingenieros de minas, pero siempre fueron muy escasos. Entonces, los ingenieros químicos, que son muy tradicionales en Chile, empezaron a tomar cargos directivos de empresas mineras”, expuso.
Señaló que el sector salitrero lo llevaban principalmente ingenieros químicos y que actualmente pasa algo similar con el litio y las sales, aunque apuntó que esto también abarca al cobre, molibdeno, renio, yodo y las otras riquezas minerales presentes en el país.
La relación la citó de forma directa e indirecta mediante servicios como el tratamiento y potabilización de agua o la industria de explosivos. “Hay muchas industrias relacionadas con la minería, que es donde los ingenieros e ingenieras químicas toman un rol fundamental. Es un mundo que está totalmente junto, el de la ingeniería química, con la minería como la industria de proceso en Chile”, sostuvo.
Destacó que entre los temas del congreso que se abordaron estaban la lixiviación, flotación, economía circular y pirometalurgia, proceso donde se emplea calor para extraer los metales de sus minerales o concentrados. “Es muy probable que sigamos en la ingeniería química en diferentes partes de Chile, apoyando esos procesos de mejora de la sustentabilidad de los procesos mineros”, sostuvo.
El trabajo en equipo de las estudiantes Laura Ulloa y Valentina Joannon

La participación de los estudiantes fue fundamental para organizar el congreso. Voluntarios como Laura Ulloa, del sexto año de la Facultad de Ingeniería Civil Química, destacaron la importancia del trabajo en equipo: “Nuestra profesora de química nos contactó para inscribirnos como voluntarios porque necesitaban harta ayuda. Esto lo llevan organizando hace bastante tiempo”, contó.
“Por lo que yo he visto, no sé cómo lo han visto los participantes, ha estado súper bien organizado. O al menos hemos estado todos muy pendientes, entonces siento que se ha realizado de muy buena manera”, dijo Laura.
Para la estudiante, la experiencia también le sirvió para adentrarse en el ambiente laboral y ver nuevas innovaciones. “Las charlas que había me encantaron, eran muy enriquecedoras. Contentísima ha sido un muy buen equipo que hemos tenido”, expresó.
Junto a ella estaba Valentina Joannon, del segundo año de Ingeniería Civil Metalúrgica, quien también participó en la organización y contó cómo lo vivió: “Ser parte de este equipo ha sido una experiencia súper enriquecedora e igual he podido asistir a hartas charlas y ahí tuve la oportunidad de hablar con algunos expositores”.
Contó que la experiencia “no ha sido tan agotadora porque todos hemos trabajado mucho y estamos todos distribuidos en distintas áreas”.
Compromisos y academia
El XXII Congreso Chileno de Ingeniería Química, además de ser un espacio de conocimiento, también fue una vitrina del potencial de Chile para liderar la transición hacia un futuro energético más sostenible. La participación de InfoMINERÍA en este evento se alinea con nuestro compromiso con los desafíos que vive el país al respecto, donde la academia tiene mucho que decir.
Con compromisos de más avances y colaboraciones, el congreso cerró con una cena en Viña del Mar, donde los asistentes se quedaron con la sensación de aportar parte por parte a un futuro más verde y sostenible.














