En un escenario donde la digitalización y la interconectividad marcan el ritmo de las innovaciones tecnológicas, la minería no se queda atrás. Los avances ocurren a gran velocidad, y en este contexto, la seguridad y la eficiencia se mantienen entre las grandes prioridades.
Aldo Nosiglia, gerente comercial de Rocscience para Latinoamérica, compartió su perspectiva sobre cómo la inteligencia artificial y la digitalización cambian el análisis geotécnico, mejoran la precisión y agilidad en la toma de decisiones, y optimizan el trabajo en los terrenos mineros. La conversación tuvo lugar en el congreso Tailings 2025 de Gecamin, que cubrió InfoMINERÍA, al igual que otras conferencias de la entidad, donde expertos de la industria analizaron los desafíos y avances en la gestión de relaves.
25 años de desarrollo
Rocscience tiene una trayectoria de más de 25 años y presencia en más de 120 países. Se dedica al desarrollo de software especializado en mecánica de rocas, suelos y geotecnia.
“Desarrollamos y comercializamos estas soluciones, siempre enfocadas en facilitar los análisis, sin perder precisión, manteniéndonos del lado de la seguridad y buscando constantemente formas de optimizar el tiempo en la toma de decisiones”, afirmó el especialista en Big Data & Business Analytics.
Expuso que todos los resultados, como el factor de seguridad, desplazamientos, asentamientos, entre otros, “son solo una pequeña parte de la narrativa que al final será: qué hago con esta data, qué decisión tomo con esta data, con lo que me dice el programa, con los resultados que tengo”.
El enfoque recalca la importancia de optimizar la toma de decisiones en la minería donde cada acción tiene consecuencias en la seguridad y rentabilidad de las operaciones. El gestor señaló que la agilidad es un factor determinante en una industria que se enfrenta constantemente a situaciones imprevistas que requieren respuestas rápidas y basadas en datos precisos.
Planteó que la inteligencia artificial juega ahora un papel clave. “Nuestro foco siempre está en el cliente, en lo que él necesita de verdad en campo. Lo último que hemos estado desarrollando y empezado a implementar es el siguiente paso de la tecnología, que es la asistencia mediante inteligencia artificial”, señaló.
Machine learning al servicio de la minería
La IA, lejos de ser solo un concepto resonante, ya se integra en herramientas reales para mejorar los procesos de predicción y análisis en minería. Ahora bien, Nosiglia plantea: “La inteligencia artificial no es inteligencia, sino que son varios procesos de predicción, modelos estadísticos, etc”.
Así, hizo la distinción entre el funcionamiento de la inteligencia humana y los modelos algorítmicos que le permiten a las máquinas tomar decisiones informadas a partir de grandes volúmenes de datos.
Esta dinámica permite procesar información que antes habría sido compleja de manejar. La minería actual se apoya en estos sistemas no solo para obtener resultados, sino también para anticipar posibles escenarios de riesgo, con una disminución en las probabilidades de accidentes o fallos.
El representante apuntó a cómo herramientas de machine learning con la fotogrametría (medición y análisis que utiliza fotografías aéreas tomadas con drones o satélites) les han permitido a los profesionales de la geotecnia cambiar su enfoque tradicional.
“Hoy contamos con un proceso semiasistido, en donde yo voy a empezar a mapear las estructuras en el programa, en vez de estar en el campo mapeadas con brújula”, indicó respecto a las posibilidades con la automatización en las tareas de campo, lo que permite ahorrar tiempo y reducir el margen de error humano.
Un gran salto en el procesamiento de datos con la computación cuántica
“Bueno, estamos en el congreso de Tailings. Es muy importante poder medir aceleraciones, poder medir presión de poros, poder medir un montón de datos de campo en tiempo real”, expuso el gestor.
Cabe decir que presión de poros apunta a la presión que ejercen fluidos dentro de los poros de los materiales del suelo o roca. Esta medición es clave para monitorear la estabilidad de taludes, la seguridad en las excavaciones y el comportamiento de los relaves, ya que una acumulación de presión de poros puede generar riesgos de deslizamientos.
Nosiglia recalca la interconectividad que ofrecen las herramientas emergentes, pero puso otro tema: “La tecnología aún no permite hacer análisis con una iteración tan rápida, porque hay una limitación de hardware. Eso debería haberse potenciado con la comercialización de las computadoras cuánticas, que va a permitir poder analizar una mayor cantidad de datos en una fracción de tiempo”.
“Estamos hablando ya de procesamiento con qubits, en matrices 3D”, explicó al poner sobre la mesa la computación cuántica, que, aunque en sus primeras etapas, promete grandes avances. Los qubits son la unidad básica de las computadoras cuánticas, y a diferencia de los actuales bits, pueden representar más de un valor al mismo tiempo (0 y 1), lo que permite cálculos considerablemente más rápidos y eficaces.
El gestor apuntó a que esta tecnología tiene el potencial de procesar grandes volúmenes de datos mucho más rápido que las computadoras actuales. Aunque aún no están disponibles a gran escala, planteó que su uso podría cambiar la forma en que se hacen los cálculos y simulaciones en la minería.
Prompts y decisiones geotécnicas
La perspectiva de Rocscience para la geomecánica llega lejos. Para Nosiglia, “el futuro de los análisis será a través del prompt… Lo que hace hoy en día uno con un Chat GPT”, Así, señaló que los geotécnicos podrán interactuar con los sistemas de análisis mediante comandos específicos, personalizando simulaciones y análisis de forma mucho más eficiente.
La implementación de la inteligencia artificial en la minería aún está en sus primeras fases, aunque su incorporación en los procesos de análisis y toma de decisiones ya marca diferencias. El representante destacó las herramientas RS2 | 2D de Rocscience para acceder a soluciones más precisas, rápidas y seguras.
La incorporación de la IA en casi todos los ámbitos avanza a pasos agigantados. En este sentido, esta tecnología y los avances científicos se perfilan como importantes sostenedores para enfrentar los retos geotécnicos en una industria en constante evolución.














