Aunque el Imacec minero creció un sólido 10,3 % en mayo, impulsado por el cobre, el litio —pese a su protagonismo estratégico— aún no se refleja con fuerza en los indicadores económicos. Esta situación coincide con la caída en la participación bursátil de empresas como SQM, que en el último año perdió terreno frente a actores no mineros como Latam Airlines.
El contraste de cifras da pie a una lectura: el cobre mantiene su protagonismo como motor concreto de la economía minera chilena, mientras que el litio —aunque concentra atención política y estratégica— sigue siendo una promesa en proceso que aún no logra consolidar su atractivo en el mercado.
Desde 2020, la acción SQM-B se había mantenido como la más transada en la Bolsa de Santiago, alcanzando su nivel más alto con un 30,29 % del total en abril de 2023. Sin embargo, en los últimos meses, esa cifra cayó al 6,44 %, mientras la compañía aérea escaló al primer lugar con un 15,77 % del flujo bursátil nacional.
Este reordenamiento financiero podría ir más allá de simples movimientos bursátiles y reflejar cómo el mercado responde a las realidades productivas y regulatorias, especialmente en un contexto de fuerte disminución de la demanda internacional, en tanto los minerales críticos para la transición energética son la tónica.
Mientras la agenda política asimila el acuerdo entre la no metálica y Codelco, junto con la nueva ley de permisos sectoriales, la producción efectiva y los ingresos por cobre siguen sosteniendo el crecimiento económico.
El litio, con todo su potencial, aún enfrenta desafíos para traducir su protagonismo estratégico en cifras concretas de producción y resultados financieros.
Sobre lo mismo, cabe señalar que el cobre no solo es decisivo en el presente, sino que también concentra la atención del sector en la necesidad urgente de activar proyectos para acortar la brecha prevista hacia 2040. Al respecto, ya se han manifestado importantes empresas mineras.
Finalmente, este momento invita a mirar nuevamente un aspecto clave de la realidad minera chilena: mientras el cobre sostiene hoy la economía y atrae la atención, el litio aún debe materializar su promesa en resultados concretos. En un contexto donde el “nuevo oro blanco” protagoniza la agenda política, es crucial que no quede rezagado en el reordenamiento que vive el mercado minero.














