En el vasto panorama de la minería chilena, hay figuras que, quizás desde las sombras de los grandes proyectos, dan forma al rumbo de la industria. Sebastián Perroud es una de ellas. Con una mirada precisa y una carrera enraizada en la geología estructural, desarrolla una propuesta innovadora para entender y explorar el subsuelo.
Hijo de dos padres suizos que llegaron a Chile, Perroud refleja cómo su identidad se enriquece con una mezcla cultural que probablemente incide en su visión del trabajo que realiza.
Tect Geological Consulting Chile, la sucursal de la empresa sudafricana que él mismo fundó en nuestro país, se especializa en asesoría geológica. Le pedimos que nos detalle más sobre el concepto de geología estructural, y el especialista respondió: “Los depósitos minerales tienen geometría, tienen formas, pueden ser más verticales o horizontales, y algunos están deformados, formando plegamientos”.
Sobre este concepto, explicó: “Nuestra especialidad es entregar al cliente, en un modelo tridimensional, la geometría de su depósito para que puedan optimizar exploraciones, estimaciones de recursos y otros trabajos necesarios”. Agregó que la geometría del depósito determina muchos factores, desde cómo realizar la geomecánica, cómo estimar los recursos hasta cómo explotarlos.
Experiencia potenciada con tecnología
Las herramientas tecnológicas son esenciales en su trabajo, aunque el magíster en Geología Estructural también destacó que el conocimiento adquirido durante años de trabajo de campo es un factor clave que marca la diferencia.
“Lo que utilizamos son las herramientas tradicionales del geólogo, como la brújula, el martillo y la lupa. Sin embargo, en la toma de datos empleamos un software especial en el celular llamado Clino, que permite registrar los datos mucho más rápido”, explicó.
Agregó que para logueos y sondajes utilizan la herramienta IQ Logger, de IMDEX, que permite registrar datos estructurales de manera más eficiente. En este contexto, el logueo se refiere al proceso de registrar información detallada sobre las rocas y minerales durante las perforaciones. Estas herramientas facilitan la recolección digital de datos en tiempo real.
Adaptarse a cada fase
La experiencia en Tect también lo ha llevado a trabajar de cerca con clientes de distintos tamaños y en diversas fases de los proyectos. Se especializan tanto en la exploración de nuevos yacimientos como en la optimización de faenas ya en funcionamiento.
“Dependiendo de la etapa en que se encuentren, nos pueden contratar para exploraciones muy nuevas, conocidas como greenfield, o para extensiones de recursos minerales. También nos contratan cuando la mina ya está operando”, explicó.
Agregó que, en la exploración, el objetivo es generar blancos de perforación: “Les entregamos un mapa con información, interpretaciones y las áreas específicas donde perforar”, señaló.
Por otro lado, indicó que cuando trabajan en proyectos ya en operación (brownfield), normalmente crean modelos 3D con un input estructural para que los clientes puedan optimizar los procesos de estimación de recursos minerales y mejorar la explotación minera.
El proceso de mapeo y validación
Mapear y validar la información recopilada es una constante. “Lo primero que hacemos es recibir toda la información que nos envía el cliente, como los sondajes y los datos geofísicos, que son mediciones indirectas de las propiedades físicas de la Tierra”, explicó. Agregó que, con esta información, realizan un cruce de todos los datos disponibles.
Esto permite al equipo analizar los datos en 2D y 3D para identificar patrones, como la geometría o los eventos de deformación, antes de llevar a cabo una campaña en terreno para hacer las validaciones necesarias y luego generar los modelos.
La empresa se apoya en la tecnología, aunque Perroud tiene claro el valor del trabajo en terreno: “En general, somos entre dos y tres personas dedicadas a mapear y revisar la información de superficie y los sondajes, siempre con un enfoque en la estructura, que es, al final, la deformación de la roca”, explicó.
Desafíos a superar
Los desafíos para los geólogos en Chile no son menores. De hecho, Perroud dijo: “Hoy en día, los depósitos son cada vez más difíciles de encontrar, ya que están cubiertos. Hay mucha cobertura, y es necesario empezar a utilizar nuevas técnicas para identificar o predecir mejor qué ocurre en la subsuperficie”.
A esta dificultad se suman los altos costos asociados con la exploración. “Las grandes mineras exploran sus propiedades, muchas veces son propiedades aledañas, lo que se llama brownfield, solamente”, comentó. Agregó que “la mayoría de la inversión se destina a extender recursos en minas existentes, limitando la posibilidad de explorar nuevas zonas”.
Junto a los desafíos técnicos, el geólogo enfrenta otros obstáculos externos, como la falta de incentivos fiscales y las barreras burocráticas. Perroud señaló que el gran desafío actualmente es lograr mecanismos adecuados, especialmente en Chile, que tiene un gran potencial geológico y minero.
“En Chile hay muchas falencias en los beneficios tributarios, por ejemplo, para que capitales extranjeros puedan invertir con mayor facilidad”. A pesar de esto, el geólogo mantiene una visión optimista sobre el futuro del sector en el país.
De esta forma, consultoras como Tect Geological Consulting son esenciales para el desarrollo de la industria minera. “Les entregamos un producto final, que es un modelo de tres dimensiones, pero siempre depende del objetivo que necesite el cliente”, afirmó el especialista, asegurando que el destinatario siempre podrá optimizar sus procesos.
Con alrededor de una década de trayectoria, Perroud, ahora con Tect, incide en la industria con un enfoque técnico y estratégico que optimiza los procesos de exploración y explotación minera.














