Minerales críticos en Estados Unidos
Las acciones de la minera australiana Nova Minerals registraron un fuerte repunte tras confirmar que autoridades estadounidenses solicitaron información detallada sobre su proyecto Estelle Gold and Critical Minerals, ubicado en Alaska. El requerimiento se produjo en la antesala de un encuentro de alto nivel entre el presidente de Estados Unidos y el primer ministro de Australia, lo que fue interpretado por el mercado como una señal política relevante.
El proyecto Estelle es considerado uno de los mayores activos auríferos sin desarrollar a nivel global. Según estimaciones de la compañía, alberga cerca de 9,9 millones de onzas de oro en sus principales depósitos, lo que lo posiciona como una iniciativa estratégica tanto por su valor económico como por su ubicación en territorio estadounidense. El activo se encuentra a unos 160 kilómetros al noroeste de Anchorage, en una región con creciente interés minero.
El anuncio se suma a una serie de movimientos del gobierno estadounidense orientados a fortalecer su cadena de suministro de minerales críticos. A comienzos de octubre, Nova Minerals informó que el Departamento de Defensa comprometió una inversión superior a US$43 millones en una filial de la empresa, destinada al desarrollo de fuentes domésticas de antimonio, insumo clave para la industria de defensa y la manufactura avanzada.
Proyecto aurífero en Alaska
Este escenario ha beneficiado a distintas compañías mineras con activos estratégicos en Estados Unidos. Empresas ligadas a tierras raras, litio y metales base han registrado fuertes alzas bursátiles durante el año. Esto refleja el renovado interés del mercado por proyectos alineados con la seguridad energética e industrial del país.
El impulso a la minería local se da en paralelo a un contexto internacional marcado por tensiones comerciales con China. El país asiático concentra una parte significativa de la capacidad global de refinación de minerales como litio y cobalto. Las recientes restricciones a las exportaciones de estos insumos han reforzado la necesidad de diversificar proveedores y fortalecer la producción interna.
En este marco, el oro ha recuperado protagonismo como activo estratégico. Su valorización durante 2025 ha estado impulsada por la incertidumbre geopolítica y la búsqueda de refugio por parte de los inversionistas. Esto ha incrementado el atractivo de grandes proyectos auríferos en jurisdicciones consideradas estables.
El caso de Nova Minerals muestra cómo la combinación de recursos minerales, ubicación geográfica y respaldo político puede redefinir el valor de un proyecto minero. Todo ello ocurre en un contexto donde los minerales críticos se han consolidado como un eje central de la política industrial global.














