Antofagasta Minerals reportó una producción de 154.700 toneladas de cobre fino durante el primer trimestre de 2025, lo que representa un incremento del 20% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este resultado se explica por una mayor producción en las plantas concentradoras de Minera Los Pelambres y Minera Centinela.
En cuanto a los subproductos, la producción de oro alcanzó las 42.900 onzas, un 29% más que en el primer trimestre de 2024, impulsada por mejores leyes en Centinela y una baja base de comparación en Los Pelambres, donde se realizó una mantención extendida en febrero del año pasado. Por su parte, la producción de molibdeno creció un 15%, totalizando 3.100 toneladas, debido a mayores leyes de este mineral en Centinela.
Iván Arriagada, Presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals, destacó que “nuestras operaciones mostraron un rendimiento sólido este trimestre, así como disciplina en el control de los costos”. En ese sentido, el costo antes de créditos por subproductos disminuyó un 11% en comparación con el mismo periodo de 2024, mientras que el costo neto de caja se redujo en un 20%, situándose en US$1,54 por libra, en parte gracias al alza en el precio del oro.
Para este año, el Grupo mantiene su proyección de producción en un rango de 660.000 a 700.000 toneladas de cobre.
En materia de seguridad, Antofagasta Minerals completó 40 meses sin accidentes fatales, y mantiene una tasa de frecuencia de lesiones con tiempo perdido por debajo de 1, reafirmando su compromiso con la seguridad laboral.
Actualmente, la compañía avanza en la construcción de los proyectos Nueva Centinela y el Proyecto de Adaptación Operacional (PAO) en Los Pelambres, donde trabajan más de 10.000 personas. Arriagada aseguró que “nuestro programa de crecimiento está avanzando de acuerdo con lo programado”.
Además, informó que el proceso de evaluación ambiental para la extensión de la vida útil de Minera Zaldívar se encuentra en sus etapas finales. “Estamos enfocados en obtener una resolución en las próximas semanas para poder seguir operando esta compañía hasta el año 2051”, señaló.
Respecto al contexto internacional, el ejecutivo enfatizó que “las perspectivas a mediano plazo para el cobre siguen siendo sólidas, dado su papel fundamental en la seguridad energética y la electrificación. Estamos bien posicionados para satisfacer esta demanda creciente a través de nuestra cartera de proyectos actualmente en construcción”.
FUENTE: Antofagasta Minerals














