Dierx señala que la producción más limpia de concentrados de mayor calidad no solo beneficia al medioambiente, sino también a la rentabilidad de las empresas mineras. Esto ha llevado a cambios en el diseño de los circuitos de procesamiento, dejando atrás el enfoque tradicional de copiar y pegar flujos de trabajo en favor de configuraciones innovadoras que optimicen la eficiencia y reduzcan el impacto ambiental.
Nuevas tendencias en conminución
El panorama geográfico de la minería está cambiando con la exploración en zonas más remotas, dispersas y áridas, lo que impulsa la adopción de procesamiento en seco y el desarrollo de plantas de procesamiento satelitales. Además, con la disminución de las leyes minerales y la extracción a mayores profundidades, las empresas buscan plantas de procesamiento más eficientes y de bajo consumo energético, no solo para cumplir con normativas, sino también para garantizar la viabilidad económica de los proyectos.
Si bien muchas tecnologías muestran resultados prometedores en laboratorio, el mayor desafío radica en su implementación a gran escala en operaciones mineras de alta capacidad y funcionamiento continuo. “Las tecnologías de procesamiento de minerales toman años en ser validadas antes de considerarse estándar en el diseño de circuitos”, explica Dierx.
Innovaciones tecnológicas: eficiencia energética y reducción de agua
Los HPGR han demostrado su eficiencia en la molienda de minerales duros y, con nuevas tecnologías de clasificación, están expandiendo su alcance operativo. Cuando se combinan con clasificación en seco por aire, es posible desarrollar circuitos de molienda ultrafina sin el uso de agua ni medios de molienda, reduciendo significativamente el impacto ambiental.
La selección de tecnologías depende de las características del yacimiento y del proyecto, determinando si un circuito en seco o húmedo es la mejor opción. A medida que el consumo energético aumenta exponencialmente con la reducción del tamaño de partícula, los molinos verticales de agitación están desafiando el uso de molinos de tambor tradicionales en circuitos húmedos.
Dierx destaca que la reducción del impacto ambiental comienza evitando el consumo de energía en rocas sin valor económico. Un mejor conocimiento de la caracterización del mineral y la separación temprana de material estéril en la planta de procesamiento puede reducir significativamente el consumo de energía en la conminución y los requerimientos de desaguado. Además, la molienda selectiva para evitar la sobremolienda y el uso de tecnologías de liberación de partículas gruesas como la flotación de partículas gruesas (CPF) pueden generar beneficios adicionales.
Conclusión
Las empresas mineras deben equilibrar la innovación tecnológica con la viabilidad operativa y ambiental. La transición hacia circuitos más eficientes, secos y de menor consumo energético representa un desafío clave para la industria, pero también una gran oportunidad para mejorar la sostenibilidad y rentabilidad del procesamiento de minerales.
FUENTE: Weir














