Balance del Mercado 2025: Un Superávit Refinado y Estabilidad Relativa
La evaluación más reciente del International Copper Study Group confirma que el mercado global de cobre refinado proyecta un superávit de 289.000 toneladas para el año 2025. Este balance positivo se explica por un crecimiento moderado en la producción minera, que se estima aumentará en un 2.3% durante el año.
Este incremento en la producción de minas contribuye a estabilizar los inventarios y, por ende, a contener la volatilidad de los precios en el corto plazo. La producción minera en América Latina, en particular en países como Chile y Perú, sigue siendo un factor determinante en este crecimiento de la oferta primaria.
La Alerta de 2026: Restricciones de Suministro y el Desafío del Refinado
La principal advertencia del ICSG se centra en las proyecciones para 2026. Aunque se espera que la producción minera continúe creciendo (proyectada en +2.5% para 2026), el crecimiento de la producción refinada primaria enfrentará serias restricciones.
El informe enfatiza la escasez de concentrado de cobre, un cuello de botella clave. La capacidad limitada o la inestabilidad en las operaciones de fundición y refinería no podrán procesar todo el concentrado disponible, reduciendo así el ritmo de crecimiento de la oferta refinada frente a una demanda global que se mantendrá en alza, impulsada por la transición energética.
Dinámica de la Demanda y el Rol del Cobre Secundario
La demanda global de cobre se mantiene sostenida, impulsada por las tendencias de electrificación, el auge de los vehículos eléctricos (VE) y la expansión de las tecnologías verdes (energía solar y eólica).
- Vehículos Eléctricos: La demanda de cobre proveniente de los VE se estima que crecerá hasta 1.2 millones de toneladas para 2025, representando casi el 5% de la demanda mundial total.
- Reciclaje como Válvula de Escape: El informe subraya la creciente importancia de la producción secundaria (reciclaje). Se proyecta que el cobre reciclado crecerá un 6.4% en 2026, actuando como un factor clave para compensar, aunque parcialmente, la brecha de suministro que se proyecta para ese año.
La combinación de una demanda industrial inelástica y el estrangulamiento en la capacidad de refinado reintroducirán la posibilidad de un déficit estructural de cobre en 2026, lo que beneficiaría especialmente a las operaciones mineras verticalmente integradas o aquellas con alta estabilidad logística.
El balance final del International Copper Study Group indica que, si bien 2025 será un año de respiro, el mercado deberá prepararse para un entorno más restrictivo en 2026, donde los riesgos logísticos y la capacidad de procesamiento dictarán el equilibrio entre oferta y demanda.
Fuente: Reuters (La información citada se basa en el informe ICSG de octubre de 2025, cubierto por la fuente).














