Durante el CIIT Latam Congress 2026, celebrado el 26 y 27 de marzo, la compañía de tecnología y analítica, Indimin, fue parte de la agenda técnica. Su exposición profundizó en cómo los modelos de machine learning, implementados directamente en terreno, logran mejoras cuantificables tanto en la operación como en la seguridad de los trabajadores.
El evento reunió en la capital peruana a ejecutivos, proveedores tecnológicos y grandes compañías para analizar el impacto de herramientas como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la conectividad y la automatización. Más que teorizar sobre la innovación, el debate se centró en su aplicación efectiva en el día a día operativo.
Álvaro Díaz, gerente general de Indimin, señaló: “El valor de la IA y la analítica radica en su capacidad de generar acciones concretas en seguridad y productividad. Hemos logrado aumentos del 7,7% en productividad en plazos de 30 días, a partir de un feedback personalizado para cada trabajador”.
Resultados medibles
El congreso subrayó que la digitalización solo adquiere valor real cuando se traduce en resultados. En este sentido, Díaz planteó: “Hoy el desafío es lograr una IA accionable con métricas claras. Según cifras de NTT Data presentadas en este encuentro, solo el 28% de los proyectos de automatización alcanza el éxito”.
El ejecutivo recalcó que estos números demuestran que la mera instalación de tecnología es insuficiente; el verdadero reto estratégico es garantizar su adopción y uso efectivo en la operación diaria.
Entre las tecnologías que dominaron la agenda en Lima destacaron la visión artificial, los agentes basados en IA generativa, los centros integrados de operaciones, la conectividad industrial y los equipos autónomos. Se enfatizó que la integración de estos elementos exige un enfoque holístico que conecte la mina con toda su cadena logística, desde la extracción hasta la entrega.
Junto a las innovaciones técnicas, el diálogo incluyó variables estratégicas transversales, analizando cómo la modernización de los procesos debe ir siempre alineada con la sostenibilidad corporativa.
Específicamente sobre el contexto peruano, la conversación incorporó elementos críticos locales: la obtención y mantenimiento de la licencia social para operar, y la manera en que la tecnología debe actuar como motor para el desarrollo de capacidades en las personas.
Experiencias conjuntas
La colaboración y el trabajo en red fueron ejes centrales del evento. Sobre este punto, Díaz destacó: “Pudimos interactuar con operaciones con las que ya colaboramos, como Gold Fields y Chinalco, ampliando espacios de trabajo conjunto en función de sus desafíos. También sostuvimos conversaciones con compañías como Marcobre y Crespo, donde vemos oportunidades concretas de sinergia”.
Asimismo, el intercambio de experiencias con Antamina, Cerro Verde y Hudbay permitió contrastar diferentes visiones sobre la productividad, la seguridad y las barreras de adopción tecnológica. Estas reuniones reforzaron el consenso del congreso: la inteligencia artificial ha dejado de ser un accesorio para convertirse en una herramienta indispensable frente a las decisiones críticas en tiempo real.














