Chris Dawson recuerda, en algo, a los personajes de Hemingway. No porque viaje por África o escriba novelas, quizás sí por su pelo largo, distinto al de la mayoría de los gerentes, y porque toma decisiones difíciles sin darle muchas vueltas.
Habla de ingeniería como si fuera parte de la cotidianidad. Su camino empezó lejos del mundo eléctrico: “De hecho, empecé en la Marina como químico nuclear en submarinos, aparentemente lo más alejado de los vehículos eléctricos”.
Pero desde entonces, cada paso en su carrera, desde la industria de herramientas CNC (Control Numérico por Computadora) hasta Tesla y hoy en Arcimoto, está marcado por una idea clave: resolver problemas complejos con soluciones simples y útiles.
“Si puedes aprender sobre energía nuclear, probablemente puedas aprender esto”
En MinerAI Summit 2025, Dawson contó que durante su paso por la Marina comprendió que un submarino es, en realidad, un vehículo híbrido: “Es eléctrico. Tenemos baterías y propulsión eléctrica”. Luego, se adentró en el mundo de las máquinas CNC (Control Numérico por Computadora), una tecnología que describe como “la única máquina del mundo que se construye a sí misma”.
Tesla lo descubrió cuando, tras múltiples fallas, viajó a Alemania a buscar un husillo (una pieza que sujeta y hace girar componentes) para una máquina clave. “Me subió a un vuelo de primera clase. Lo tomé, saludé a mis compañeros de la fábrica, cargué el husillo, volví y lo instalamos. Y en tres días, todo volvió a funcionar”.
“Ese año recibieron más de un millón de currículums para el grupo de ingeniería”, dijo. Luego recordó lo que pensó en ese momento: “Tengo que tomar decisiones. Es una oportunidad enorme”.
Pero enfrentó una disyuntiva: dejar su MBA o hacerlo todo. Hizo ambas cosas. “Eso significaba que trabajaba en el turno de noche en Tesla desde el lunes o domingo por la noche hasta el viernes por la mañana… Y eso hice durante mi primer año en Tesla. Fue el año más corto y el más largo de mi vida”.
“Ese grupo demográfico… son los que realmente necesitan la electrificación”
Después de su paso por Tesla, se dedicó brevemente a los plásticos sostenibles y luego a startups de vehículos eléctricos. Fue uno de los primeros en desarrollar un cargador de 1,5 megavatios, pensado para camiones y otros vehículos eléctricos de gran tamaño. “Tesla ya lo hizo. Todos lo hemos hecho -dice-. El problema es que ningún vehículo puede soportar esa carga”.
En Arcimoto, empresa que estaba al borde del cierre, encontró una nueva causa. Asumió la dirección tras la salida del CEO anterior. “Me encantan las cosas difíciles. No puedo eludir esa tarea imposible”, afirma.
Pero su decisión no fue por impulso. Vio una necesidad concreta: “La persona promedio no sale de su casa diciendo: oh, el clima, ¿verdad? Están tratando de averiguar cómo pagar la cuenta de la luz, cómo pagar la colación de sus hijos… Quienes necesitan ese ahorro no pueden permitírselo”.
Como si hubiera escuchado a Pulp en los noventa, Dawson no diseña para deslumbrar con autos difíciles de pagar, sino para quienes, como en esa canción, solo buscan “live like common people”. Gente que necesita moverse, cargar el auto en un enchufe común y seguir con su día.
Por eso, Arcimoto diseñó vehículos eléctricos pequeños, de tres ruedas, con batería compacta y un precio accesible. “Nuestro producto es divertido, se parece más a un UTV (Utility Task Vehicle, vehículo utilitario todo terreno diseñado para el trabajo, aunque también se usa para la recreación), parece un carrito de golf, pero es una motocicleta eléctrica… Soluciona el 90 % de los problemas de conducción”, dijo.
Y agregó, con humor práctico: “En el peor de los casos, desenchufan el microondas, llevan el cable hasta donde está estacionado y lo pueden cargar”.
“Gracias a Tesla, he tenido la rara experiencia de saber lo que significa demasiada automatización”
Si bien los vehículos de Arcimoto no son completamente automatizados, algunos modelos tienen funciones autónomas para diversas tareas. Ahora bien, Dawson conoce de cerca los riesgos del exceso de automatización. “La gente me pregunta siempre: ‘¿Cuánto se puede automatizar realmente?’. Esa es la pregunta equivocada. La pregunta es: ¿cuánto tiempo tienes y cuánto dinero quieres gastar?”, dice.
En una ocasión, en Tesla, para que la línea de producción no se detuviera, usaron una solución simple: sujetar una pieza con una banda elástica (una liga), aunque eso significara perder unos pocos dólares. Así evitaban detener toda la fábrica, porque cada minuto parada costaba mucho más.
El gestor respalda una automatización útil, que potencie al trabajador. “Llevo dos décadas automatizando procesos y no he visto que reemplace un trabajo completamente”. Con esto se refiere a que, más bien, hace posible que una persona controle múltiples robots. “Eso también les permite expandir el negocio y pagar mejor”, planteó.
“Uno de nuestros objetivos al venir aquí es aprender más sobre la minería en Chile”
Arcimoto ya tiene unidades eléctricas con autonomía que permiten repartir comida para la empresa de comida rápida Chick-fil-A en Houston. “Imaginen un sándwich de pollo y un McDonald’s juntos, con ingredientes mucho más limpios”, expresó. Detalló que ahora buscan expandirse a Europa y América Latina, con Chile en la mira.
Respecto a nuestro país, Dawson planteó: “Uno de nuestros objetivos al venir aquí es aprender más sobre la minería de Chile para ver cómo podríamos contribuir a la movilidad a pequeña escala, así como a las soluciones energéticas”.
De hecho, el CEO manifestó que ve un potencial claro en la minería. “Históricamente, a nivel mundial, se han perdido muchas vidas en esta industria… Si yo fuera a impulsar la automatización, sería una de las primeras industrias para que ningún ser humano tenga que meterse en un agujero”.
“La única manera de lograrlo fue eliminar todo lo innecesario”
Ahora bien, el gestor cuestiona las dimensiones de muchos vehículos eléctricos. “Nos gusta mucho usar una camioneta de 2.700 kilos para ir a tomar un café con leche”, expresó. Para él, la clave está en reducir todo a lo esencial. “La única manera de lograrlo fue eliminar todo lo innecesario”, dijo.
En línea con esto, dejó una advertencia clara: “Porque si no ofreces un producto mejor, no importa si es mejor para el medio ambiente. Nadie lo va a comprar”.
“Todos queremos hacer bien nuestro trabajo”
De cara al futuro, Dawson apuesta por ingenieros proactivos. “Intento impulsar un diseño específico, luego introducirlo en un programa CAD (Computer-Aided Design), luego transferirlo a una impresora 3D y finalmente imprimirlo”, expuso.
Explicó que acaba de automatizar todo ese proceso y que, de otra forma, le habría significado tener que trabajar con varios ingenieros con diversas capacidades.
Pero más allá de la tecnología, hay algo filosófico en la mirada de Dawson. “La condición humana es que todos queremos hacer bien nuestro trabajo. Y si te doy una herramienta para que lo hagas bien, lo disfrutarás aún más”.
En su visión, esa herramienta también puede ser un triciclo eléctrico: simple, accesible y pensado para la gente común.














