En el panorama de la minería actual, en el que las escorias se acumulan como material indeseable, GEM Mining Consulting propone una mirada innovadora y disruptiva. Especializada en la gestión y toma de decisiones económicas en la minería, la empresa presenta en su reporte “Perspectiva” una revisión centrada en las escorias, un tema que toma relevancia en el sector.
El análisis que elaboraron las ingenieras de proyecto María Jesús Ovalle y María Francisca Rebolledo apunta a un futuro en el que la industria minera, además de extraer recursos, reutiliza y reconfigura los subproductos del proceso de fundición de los minerales. Así, lo que antes se consideraba desecho podría convertirse en una nueva fuente de valor.
“Cada tonelada de cobre producida mediante procesos pirometalúrgicos genera aproximadamente 2.2 toneladas de escorias”, indican las autoras. Este dato, tan contundente como la misma realidad de la minería, revela un desafío que, con la tecnología adecuada, podría transformarse en una oportunidad.
GEM va más allá de la simple gestión de residuos. En su propuesta, las escorias se convierten en algo más que un subproducto; pasan a ser un recurso estratégico, una materia prima secundaria, con el potencial de redefinir la industria.
“El tratamiento de escorias permite la extracción de cobre residual y otros metales valiosos, mejorando la eficiencia del proceso metalúrgico y reduciendo las pérdidas en los vertederos de escorias”, destaca GEM.
Este enfoque es disruptivo, ya que plantea una minería que no solo extrae de la tierra, sino que también reutiliza y optimiza, funcionando como un sistema integral que opera de manera continua.
Las innovaciones en flotación y lixiviación permiten recuperar cobre, oro y plata de las escorias. “La flotación es una de las técnicas más utilizadas, con la Planta de Flotación de Escorias de Potrerillos de Codelco destacándose como una de las más avanzadas del mundo. Su tecnología de punta ha mejorado la recuperación de cobre, oro y plata”, indica GEM.
El reto regulatorio
Sin embargo, no todo es tan sencillo. Aún con el potencial, estos desperdicios todavía se ven como un problema regulatorio en muchos lugares. En Chile, por ejemplo, “las escorias se consideran residuos no peligrosos bajo el Decreto Supremo No. 148”, señala la publicación.
Esta clasificación limita su uso en sectores como la construcción, donde su reutilización podría tener un impacto positivo, como demuestra su implementación en países como Estados Unidos, China y Europa.
Así, GEM sostiene que esta innovación requiere una reforma regulatoria que permita la plena utilización de este recurso. Mientras en países como los mencionados las escorias se consideran subproductos útiles, en Chile aún hay barreras normativas que dificultan su aprovechamiento completo.
En dirección a la sostenibilidad
El informe concluye con una afirmación directa: “Reciclar escorias representa una oportunidad significativa, tanto desde el punto de vista económico como ambiental”.
Lo anterior no es solo una declaración, sino que se alinea con la propuesta de cambios profundos en la industria minera. Más allá de los beneficios económicos, revalorizar las escorias también sería un paso crucial hacia un modelo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
En el futuro que visualiza GEM los materiales residuales, en lugar de acumularse en vertederos, alimentarían nuevos sectores, como la construcción de infraestructuras sostenibles, en tanto la industria mejora su eficiencia y reduce su impacto ambiental.
Oportunidad para una minería regenerativa
Mientras la minería avanza hacia modelos más sostenibles y circulares, la recuperación de metales valiosos de las escorias se avizora como una oportunidad estratégica para minimizar impactos. Las innovaciones en flotación y lixiviación, como las implementadas en la Planta Potrerillos de Codelco, permiten la extracción de oro, cobre y plata de lo que antes se consideraban desperdicios.
El enfoque de GEM, además de reinventar el tratamiento de las escorias, abre nuevas posibilidades de replantear la cadena de valor minera, transformando lo desechado en el recurso clave de una minería regenerativa.
Lea el reporte completo aquí: Driving Sustainable Change: Rethinking Slag Management in the Mining Industry














