Centro de Formación Litio Chile: resultados concretos desde el primer día
El CF Li no es una promesa de largo plazo. Es una iniciativa con resultados medibles desde su puesta en marcha hace tres años. Los números lo confirman con claridad. Más de 1.700 personas recibieron formación desde 2022. De ellas 520 participaron en programas de formación técnica especializada.
Por lo tanto el impacto en la empleabilidad es directo y verificable. Un 35% de los técnicos formados ingresó a trabajar en Novandino Litio. Además más de 600 estudiantes de liceos técnicos de la región participaron en cursos que vinculan su especialidad con la industria del litio. En consecuencia el centro opera como un puente real entre la educación técnica regional y el mercado laboral minero.
Asimismo más de 600 hombres y mujeres recibieron formación en oficios específicos. Esas competencias los habilitan para participar en los procesos de reclutamiento de la industria minera y de sus empresas colaboradoras. De hecho ese enfoque práctico distingue al CF Li de los modelos de capacitación tradicionales.
Participación femenina del 23%: el origen de una iniciativa que fue más allá
La gerente de Relaciones Comunitarias y Asuntos Públicos de Novandino Litio, Bárbara Blümel, reveló el origen del proyecto. La iniciativa nació para aumentar la participación femenina dentro de la compañía. Sin embargo su impacto terminó siendo mucho más amplio.
«Empezamos a generar programas que permitieron entregarle herramientas a mujeres que quizás no sabían que tenían las competencias necesarias», explicó Blümel. En consecuencia la participación femenina en Novandino Litio llegó al 23%. Por lo tanto el diseño formativo resolvió un problema de capital humano real mediante una estrategia de inclusión con resultados medibles.
Además el centro amplió su alcance territorial de forma deliberada. Blümel destacó que el objetivo es incorporar personas de toda la región. En primer lugar eso significa trabajar con estudiantes de Antofagasta, Calama y San Pedro de Atacama. El enfoque entrega tecnología y conocimientos alineados con los desafíos reales de la operación en el Salar de Atacama.
La visión del sector: capital humano como infraestructura crítica
El acto inaugural reunió a autoridades y representantes del ecosistema de formación técnica regional. Sus declaraciones apuntan en una misma dirección: el capital humano especializado es tan estratégico como la infraestructura física para el desarrollo del litio en Chile.
El director ejecutivo del Instituto Nacional de Litio y Salares, Hernán Cáceres, fue explícito al respecto. «Las capacidades tecnológicas no son solamente infraestructura y equipamiento, también son las personas formadas y certificadas para aplicar esas competencias en el día a día», señaló. Además vinculó iniciativas como el CF Li con el avance hacia una minería más sustentable económica y socialmente.
Por su parte la directora regional del Sence, Karen Pérez, destacó el impacto concreto del programa. «Esto es una capacitación real y efectiva para incorporar más y mejor talento a la industria del litio», afirmó. Sin duda esa validación institucional refuerza la relevancia del modelo para otros actores de la industria minera en Chile.
El gerente general de Novandino Litio, Carlos Díaz, resumió la lógica operacional del centro con precisión. «Aquí podemos enseñarles ciertos oficios y habilidades para que puedan postular con conocimientos ya adquiridos», explicó. En consecuencia la curva de aprendizaje dentro de la operación se reduce y la productividad desde el primer día de trabajo aumenta.
Las voces desde la operación: cuando la formación cambia trayectorias reales
La ceremonia incluyó testimonios directos de trabajadoras que pasaron por los programas del CF Li. Sus experiencias ilustran el impacto humano detrás de los números.
Bárbara Zapata, operadora de caldera, valoró las oportunidades que el centro abre para la comunidad y las generaciones futuras. Destacó que estos programas permiten aprender oficios fundamentales para la producción de litio y seguir expandiendo el acceso de más personas a la industria.
Nicols Pizarro, ayudante de operaciones en el Salar de Atacama, fue directa sobre lo que el Centro de Formación Litio Chile significó para su trayectoria. «Esto te abre un campo genial. Agradezco además el reconocimiento realizado por la compañía a mi trabajo y trayectoria», declaró. De hecho su caso ejemplifica exactamente el perfil que el centro busca desarrollar: personas sin acceso previo a especialización técnica que hoy operan en una de las industrias más estratégicas del mundo.














