Una región donde el empleo minero se duplicó
El estudio fue elaborado por la Alianza CCM-Eleva —integrada por el Consejo de Competencias Mineras (CCM) y el programa Eleva de Fundación Chile— y presentado en el marco de Visión Regional, una iniciativa del diario La Estrella de Iquique. Entre sus principales resultados, muestra que Tarapacá concentra el 9,5% del empleo minero nacional y que, entre 2020 y 2024, el empleo minero regional se duplicó, con un aumento de más de 9 mil personas.
Las empresas proveedoras de la cadena de valor principal representan, además, el mayor segmento del empleo regional y una de las principales puertas de entrada a la industria.
El desafío: 2.700 talentos, casi todos por recambio generacional
El principal reto de la próxima década será el recambio generacional. El estudio proyecta la necesidad de incorporar más de 2.700 nuevos talentos, de los cuales el 98% responderá al retiro de trabajadores y trabajadoras —es decir, se trata sobre todo de reemplazar a quienes dejarán la industria, más que de crear cargos nuevos.
La gerenta del Consejo de Competencias Mineras, Paula Arenas, apuntó a los perfiles más demandados y a la necesidad de preparar talento desde ahora:
«Es fundamental fortalecer la articulación entre empresas, proveedores e instituciones formativas de la región, especialmente para responder a la demanda de perfiles como Mantenedores Mecánicos y Operadores de Equipos Móviles, junto con desarrollar las competencias que requiere una minería cada vez más tecnológica, automatizada y digitalizada. Pero también debemos mirar hacia adelante y fortalecer desde hoy las acciones de atracción temprana de talentos».
Más mujeres formándose para la minería
El estudio también muestra avances en diversidad. La participación de mujeres en las empresas mineras retoma su tendencia al alza, y las matrículas de mujeres en carreras técnico-profesionales y profesionales vinculadas a la minería alcanzan máximos históricos en la región. El director de Eleva de Fundación Chile, Vladimir Glasinovic, detalló las cifras:
«En la región de Tarapacá hay talento joven y femenino formándose. La matrícula EMTP vinculada a la minería alcanzó en 2024 su mayor participación de mujeres, con un 25,9%, y la matrícula femenina de primer año en educación superior vinculada a la industria supera los niveles nacionales».
Glasinovic advirtió, eso sí, que el desafío es que ese potencial se traduzca en trayectorias laborales reales: «Formar es el primer paso; el compromiso debe extenderse a la inserción y al desarrollo dentro de las empresas mineras y proveedoras de la región».
La oportunidad para Tarapacá
Para CCM-Eleva, los desafíos que plantea el estudio abren una oportunidad: convertir el talento que hoy se forma en la región en la fuerza laboral que impulse la minería del futuro. Una industria que necesitará más capacidades técnicas, mayor diversidad y nuevas competencias, pero, sobre todo, personas preparadas para transformar las oportunidades de la región en desarrollo.














