El «desarme» de la especulación
El reporte técnico detalla que la baja no se debe a un colapso estructural, sino a una corrección esperada. Tras los récords de enero, el mercado entró en una fase de «consolidación con sesgo bajista». Los grandes fondos de inversión optaron por el desarme de posiciones especulativas para asegurar las utilidades generadas durante el rally alcista.
A esto se sumó el factor macroeconómico: el dólar estadounidense detuvo su caída y se fortaleció, impulsado por nuevas expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal y datos de empleo en EE. UU. Como regla general, un dólar más fuerte encarece el commodity para el resto del mundo, frenando la demanda inmediata.
Las bodegas se siguen llenando
Un dato que mantiene en alerta a los analistas es el aumento constante de las existencias. Cochilco informó que los inventarios en las bolsas de metales sumaron 964.186 toneladas, un alza semanal del 3,5% (+32.404 toneladas).
El incremento fue generalizado, pero destaca lo ocurrido en China:
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Shanghái (SHFE): Las existencias saltaron un 6,8% en solo una semana.
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Londres (LME): Aumento del 1,5%.
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COMEX (EE. UU.): Alza del 4,9%.
«El repunte de inventarios indica una mayor holgura táctica en el mercado físico de corto plazo, reduciendo la presión por escasez inmediata», explica el documento.
La foto completa: Un 2026 histórico
Pese a la caída semanal, la perspectiva anual es robusta. El precio promedio de 2026 se ubica en US$ 5,93 la libra, lo que representa un 46% más que en la misma fecha de 2025. El mercado sigue en backwardation (donde el precio contado es mayor al futuro) en varios tramos, lo que sugiere que, a pesar del stock en bodegas, la industria sigue percibiendo estrechez de suministro a mediano plazo.











