Groenlandia aprobó una licencia de explotación por 30 años para el proyecto minero de grafito Amitsoq. La autorización fue otorgada a GreenRoc Mining, compañía listada en Londres. Se trata del tercer permiso de este tipo que el país concede en 2025. La decisión ocurre en un momento de creciente demanda global por minerales críticos para la transición energética.
El territorio ártico posee abundantes recursos, pero su desarrollo ha sido lento. Regulaciones estrictas y limitadas fuentes de financiamiento frenaron la expansión del sector durante décadas. El interés internacional aumentó tras la atención que recibió la isla por parte de Estados Unidos en años recientes. Ahora, los proyectos comienzan a avanzar con apoyo europeo.
Un depósito estratégico para la cadena de baterías
Amitsoq se ubica en el sur de Groenlandia y fue explotado por última vez en 1922. El depósito destaca por su alta ley y por su grafito en escamas, apto para ánodos de baterías de ion-litio. El plan operativo contempla procesar 400 mil toneladas de mineral al año. La producción estimada es de 80 mil toneladas de concentrado de grafito.
El proyecto minero de grafito cuenta con respaldo de la Alianza Europea de Materias Primas. En junio, la Unión Europea lo reconoció como Proyecto Estratégico bajo la nueva Ley de Materias Primas Críticas. El mineral es considerado esencial para tecnologías de almacenamiento energético y aplicaciones de defensa.
La ministra de Recursos Minerales, Naaja Nathanielsen, afirmó que el permiso refleja una política orientada a atraer inversiones responsables sin descuidar los impactos sociales y ambientales. China domina la cadena de suministro global. El país endureció recientemente sus controles de exportación. Esto elevó la urgencia de que Europa diversifique su acceso al grafito.
El CEO de GreenRoc, Stefan Bernstein, señaló que el proyecto puede convertirse en un pilar para el abastecimiento europeo de un mineral clave para la transición energética.














