Desde la experiencia agrícola al corazón del desierto, la embajada neerlandesa propone un ecosistema de innovación tecnológica que busca redefinir la relación entre la minería y el agua.
El protagonismo de los Países Bajos en el Water Congress 2025 de Gecamin fijó un punto de conexión entre un mundo con tradición en la gestión del agua y otro que busca su sostenibilidad en plena escasez hídrica. El equipo neerlandés compartió su enfoque de llevar décadas de conocimiento en manejo hídrico, aplicado previamente en la agricultura, a la minería chilena.
Felix Quartero, Trade Advisor/Business Developer de la embajada del del Reino de los Países Bajos, abordó con InfoMINERÍA el interés de la delegación por la minería de Chile: “Nos interesa este campo porque no somos un país minero y tenemos este conocimiento de agua”, afirmó.
Agregó: “Estamos apalancando ese conocimiento para hacer la minería en Chile más resiliente, por la estrategia de materias primas críticas que tiene Europa y Países Bajos también”.
La clave de la diversificación frente a la dependencia de China
La estrategia forma parte de un diagnóstico en el que Europa y los Países Bajos enfrentan una dependencia estructural de los minerales críticos necesarios para la transición energética y digital, explicó Quartero. Planteó que, en este proceso, sectores como la electromovilidad, la industria de la defensa y la producción tecnológica dependen en gran parte de China para la cadena de suministro.
“China, como país de origen o país que refina, produce materia prima como cobre, litio, cobalto, tierras raras, entonces la idea de esa estrategia es diversificar el suministro, por ejemplo, apoderar a Chile como el vendedor de este producto, porque ahora Chile exporta mucho de su cobre para un paso de refinación en China”, sostuvo.
Frente a la pregunta de si Países Bajos busca que se produzca cobre refinado en Chile para evitar refinarlo en China, respondió: “Idealmente sí, pero es algo muy complicado porque requiere mucha inversión. En Europa todavía hay una industria de fundición y refinación de cobre, pero ellos también se están matando por la competencia de China”.
De esta forma, la estrategia neerlandesa busca diversificar ese mapa global. Chile, con su potencial minero y experiencia exportadora, figuraría como un socio clave de Europa. Sin embargo, el desafío va más allá de lo productivo.
Para el representante, es fundamental reducir la huella hídrica y energética en los procesos extractivos, garantizando que el cobre y el litio que necesita el viejo continente se produzcan en línea con sus compromisos climáticos, en una sinergia comercial que favorezca la eficiencia hídrica.
El estudio de la cadena de valor minera
El trabajo de los Países Bajos se apoya en una importante red de actores que se especializan en el uso del agua en el sector. “Actualmente estamos trabajando en un mapeo de alta granularidad, y tenemos alrededor de 60 empresas e instituciones con competencias o capacidad en minería”, afirmó.
Apuntó a la disponibilidad de soluciones como la desalinización, la reutilización de aguas servidas, el desarrollo de software para bombear de forma más sostenible, con menor uso de energía y mejor desempeño hídrico.
“O puedes gestionar toda tu planta de fundición con modelos de inteligencia artificial para que sea más eficaz. Bajando también en algunos pasos el consumo de recursos hídricos hasta el momento en que tenemos el cobre refinado”, sostuvo.
El gestor señaló que identificaron soluciones en cada eslabón de la cadena de valor. De esta forma, aparecen nombres como Curacao Calcium, proveedor de carbonato de calcio para plantas desalinizadoras, o SoluForce, que ofrece tuberías flexibles e inoxidables para entornos industriales exigentes, además de centros académicos especializados en la gestión del agua e ingeniería ambiental.
“Tenemos proyectos en México, pero también estamos buscando más proyectos en Chile. Curacao Calcium ofrece calcio de alta calidad, un commodity para hacer funcionar tu planta de desalinización. Es algo que se usa, pero normalmente, por ejemplo, las concentraciones de calcio de Argentina no logran ese nivel que ofrece Curacao Calcium”, planteó.
De todos modos, más allá de lo comercial, el gestor detalló que también están trabajando en relaciones estratégicas con organismos como la CEPAL, Sernageomin y el Servicio Geológico de los Países Bajos, que realizan colaboraciones y establecen vínculos para fortalecer la resiliencia hídrica de la minería regional.
Tradición neerlandesa en sostenibilidad hídrica
El concepto de “cross-section” también salió a colación, en sintonía con las instalaciones que limpian aguas servidas para mejorar la eficiencia hídrica de las comunidades locales. Paralelamente, el representante detalló que los Países Bajos, durante años, aplicaron su conocimiento en eficiencia de riego y reducción de la huella hídrica agrícola en zonas como el Valle del Aconcagua.
De todas formas, ahora esa experiencia se ajusta a un modelo de transferencia tecnológica que busca optimizar cada litro de agua utilizado en la minería, desde el procesamiento inicial hasta el refinado final del cobre o la extracción de litio.
Bajo esta óptica, el agua, más que un insumo, se convierte en un factor estratégico de competitividad y sostenibilidad. La minería chilena, al integrar tecnologías como la predicción, modelado y automatización hídrica, puede reforzar su papel crucial en el nuevo mapa de la transición energética global.














