El teniente primero Rodolfo Martínez, responsable del programa de Investigación y Aseguramiento Energético, perteneciente a la Dirección de Programas de I+D de la Armada de Chile, compartió con InfoMINERÍA su visión sobre la soberanía energética de Chile, clave para la seguridad nacional. En el marco de Hyvolution 2025, abordó el rol potencial del hidrógeno verde en la estrategia hacia la autonomía energética de los buques.
El gestor planteó que nuestro país depende de fuentes externas para la provisión de energía para las naves. Como explicó: “No producimos combustibles ni petróleo”. Esta situación impulsó a la Armada a buscar alternativas que aseguren la operación continua de sus naves en momentos de riesgo.
“Ante alguna crisis internacional o catástrofe, suben los precios del petróleo, e incluso nos podrían embargar y no tendríamos más energía. No podemos dejar de ser defensa por ello”, sostuvo el ingeniero naval.
Las diversas alternativas que estudia la defensa naval
El hidrógeno verde es una de las soluciones más prometedoras, pero Martínez fue claro: “El hidrógeno no es la solución a todo, ni el amoníaco, ni el metanol, ni el diésel sintético”. La afirmación alude a otras alternativas que se alinean con la transición energética, especialmente en el ámbito de la industria marítima.
Así, indicó que la Armada evalúa diversas opciones de combustible según el tipo de operación de sus naves. “Todo depende del perfil de operación dentro de esta industria en particular”, explicó.
Se apuntó a una transición gradual, ya que no está en los planes de esta rama de las FF.AA. adoptar estos combustibles de inmediato en toda su flota. “Lo que queremos promocionar es que se cree, no crearlo nosotros, porque no está en nuestro rol como Armada producir combustibles, pero sí promocionar su creación a nivel nacional para poder ocuparlos”, sostuvo.
De todos modos, esta transición depende de la energía, y esa energía proviene de los recursos que proporciona la minería. Así, la capacidad de entregar insumos como el cobre es esencial para el desarrollo de estas tecnologías y la producción de soluciones como el hidrógeno verde.
El Centro de Aseguramiento Energético para desarrollar combustibles nacionales
Una de las principales iniciativas de la Armada al respecto es la creación del Centro de Aseguramiento Energético, cuyo objetivo es articular los esfuerzos para el desarrollo de combustibles nacionales, con la participación de actores del sector público y privado.
El teniente primero explicó que este centro no será una repartición de la Armada, sino una corporación privada sin fines de lucro. “Queremos llevar la investigación al mercado de acuerdo a nuestra realidad nacional”, afirmó, en línea con la importancia de adaptar soluciones a las necesidades del país.
El impulso hacia energías limpias en la minería y los buques
Si bien el primer objetivo es el autoabastecimiento, el oficial profundizó en la sostenibilidad al ser consultado sobre si los combustibles que se utilizarían se enmarcan en la carbono neutralidad.
Respondió: “Absolutamente, porque cuando hablamos de hidrógenos derivados, como el amoníaco o los hidrocarburos, son hidrocarburos en base a CO₂ capturado del aire, CO₂ biogénico, CO₂ que proviene de alguna planta emisora inevitable, como una cementera o una acerera”.
El gestor explicó que el proceso implica “carbono neutralidad, no de no emisión, pero carbono neutralidad porque estamos reciclando el carbono que ya estaba en el aire”, lo que se podría enmarcar en un proceso de transición hacia energías más limpias.
Cabe detallar que el CO₂ capturado de fuentes industriales como cementeras o acereras se utiliza con hidrógeno verde para producir electrocombustibles, como el e-metanol, una opción clave para sectores difíciles de electrificar. Procesos como la síntesis de Fischer-Tropsch permiten crear, a partir de las reacciones entre CO₂ y H₂, combustibles líquidos y gaseosos, lo que facilita la transición energética.
El oficial recalcó que la Armada no busca producir estos combustibles, sino promover su creación. En esa línea, señaló que el piloto para probar estos combustibles está en marcha, aunque no pretenden incorporarlos de inmediato a su flota.
“El objetivo del piloto no es adoptar estos combustibles en toda nuestra flota si sale bien, sino enviar una señal clara a la industria marítima para que la tecnología madure, fortalecer la cadena logística y, cuando se den las condiciones, que sea económicamente viable”, destacó.
El Naval Energy Summit y la colaboración intersectorial
Otro punto que abordamos fue el Naval Energy Summit que la Armada realizó recientemente en sus dependencias en Valparaíso. Martínez contó que se discutieron los desafíos de la transición energética marítima y la necesidad de conectar los esfuerzos de los distintos sectores.
“La industria marítima es un gran consumidor de energía, al igual que la industria minera. Escuché en una de las charlas que un camión CAEX consume 300 litros al día, mientras que un buque consume 300 litros por hora, lo que muestra el gran consumo de energía de ambos sectores”, afirmó.
Así, señaló que ambas industrias pueden desempeñar papeles clave en esta transición energética y fomentar el desarrollo de combustibles producidos nacionalmente.
Asimismo, destacó el interés que mostró la industria acuícola en el evento por desarrollar sistemas más sustentables. “Mostraron mucho interés en desarrollar sistemas carbono neutrales o medioambientalmente amigables”, indicó Martínez, destacando también la dependencia de recursos que se generan en entornos naturales.
La Armada avanza hacia una provisión energética más autónoma y sostenible para sus naves, con el hidrógeno como eje central de esta estrategia a mediano y largo plazo. El enfoque gradual hacia la transición energética busca posicionar a Chile como líder en la producción y uso de combustibles nacionales, impulsando una industria marítima más limpia y resiliente.














