Desde su creación, la Alianza CCM-Eleva se dedica a generar información confiable y actualizada para que las empresas mineras y el sector público midan el avance de la participación femenina en la industria. En este contexto, el Monitoreo de Indicadores de Género se configura como una herramienta clave sobre la inclusión de las mujeres en la minería.
El informe, respaldado por 13 empresas líderes de la gran minería, posiciona a Chile en su más reciente edición como un referente mundial en participación femenina, con un 23,1% de representación, superando a países como Australia (21,5%), Sudáfrica (20%) y Canadá (18,6%).
El análisis refleja un progreso concreto y, a la vez, resalta las oportunidades para fortalecer políticas públicas, atraer talento diverso y asegurar la permanencia de las mujeres en el sector. Esto se vuelve más evidente al compararlo con el 8,9% registrado en 2018.
La ministra de Minería, Aurora Williams, destacó: “Este es un trabajo relevante que venimos realizando desde hace años, y poder medirlo con precisión y establecer esta cifra refuerza nuestro liderazgo y convierte este monitoreo en una herramienta valiosa”.
Asimismo, indicó que la publicación refleja la rigurosidad de un camino recorrido, aunque también recuerda que persiste el desafío de incorporar a más mujeres y asegurar su desarrollo dentro de la industria minera.
Cambio de tendencia: la matrícula femenina en carreras mineras alcanza un hito histórico
El informe de CCM-Eleva también destaca avances en la matrícula femenina en carreras relacionadas con la minería. En educación superior, la participación femenina alcanzó un 17,8% en 2024, lo que marca un cambio de tendencia.
Natalia Morales, gerente del Consejo de Competencias Mineras de la Alianza CCM-Eleva, destacó los datos de la publicación: “Estos resultados marcan un hito histórico (…) posicionándonos entre los líderes mundiales”.
A lo anterior, agregó: “Vemos una nueva generación abriéndose paso, con una dotación joven paritaria. Y lo más inspirador: en un solo año, la matrícula femenina en carreras mineras se duplicó, rompiendo una década de estancamiento. Este impulso cambiará para siempre el rostro de nuestra minería”.
Cabe destacar que la matrícula de alumnas de primer año pasó de 3.500 en 2022 a más de 7.000 en 2024.
El camino hacia la retención y el desarrollo de carreras de mujeres en la minería
Aún así, el director del programa Eleva de la Alianza CCM-Eleva, Vladimir Glasinovic, señaló que queda camino por recorrer: “La experiencia internacional muestra que la participación femenina es variable y lograr una inclusión sostenible sigue siendo un gran desafío para el sector”.
El gestor destacó que, si bien es importante atraer a más jóvenes, especialmente mujeres, también es esencial retener su talento y promover trayectorias formativas vinculadas a la industria.
Un punto clave del informe es el crecimiento de la participación femenina en la dotación joven de las empresas mineras, donde se alcanzan niveles de paridad. Este cambio no solo representa un hito cultural en una industria históricamente dominada por hombres, sino que también abre una oportunidad estratégica para consolidar una fuerza laboral más diversa e inclusiva.
El desafío ahora radica en convertir estas trayectorias iniciales en carreras sostenibles, con condiciones que favorezcan la retención y un equilibrio saludable entre la vida laboral y personal.
Ministerio de la Mujer destaca el proceso como replicable a otras industrias
La ministra (S) de la Mujer y Equidad de Género, Claudia Donaire, reconoció la importancia del trabajo realizado por la Alianza CCM-Eleva: “Demuestra que, a partir de una voluntad propia, se pueden levantar indicadores de género que, en otros lugares, se deben generar a través de reglas obligatorias”.
Agregó que esta investigación es valiosa, replicable y constituye una buena práctica que debe ser socializada con otras industrias para avanzar de manera similar.
El Monitoreo de Indicadores de Género, que forma parte de un convenio con la Subsecretaría de Minería, es el resultado de una colaboración público-privada y se integra a la Política Nacional Minera 2050. Además, se evalúa anualmente en la Mesa Nacional Mujer y Minería.
Natalia Muñoz sostuvo: “Consolidar el liderazgo mundial que hoy ostenta Chile requiere mantener el impulso y profundizar las estrategias de inclusión, formación y desarrollo profesional”. Agregó que “la experiencia demuestra que una minería más diversa no solo es más justa, sino también más innovadora, competitiva y preparada para enfrentar los desafíos del futuro”.














