La planta desalinizadora de Minera Candelaria conmemora este mes doce años de operación continua desde su inauguración en 2013, estableciéndose como una infraestructura hídrica fundamental para la sostenibilidad de su proceso productivo. Esta instalación pionera en la región de Atacama ha permitido que Minera Candelaria opere con un 100% de agua de mar desalinizada en la producción de su concentrado de cobre.
Ubicada estratégicamente en Puerto Punta Padrones en Caldera, la planta cuenta con una capacidad nominal de producción de hasta 500 litros por segundo de agua desalinizada. El proceso de desalinización implementa tecnología de vanguardia, comenzando con una captación pasiva a 27 metros de profundidad y a más de 180 metros de la costa. El agua de mar captada atraviesa rigurosos procesos que incluyen flotación por aire disuelto (DAF), prefiltrado, ultrafiltrado, microfiltrado y, finalmente, ósmosis inversa. El agua tratada se somete a un proceso de remineralización para su uso industrial.
La operación de la planta desalinizadora se complementa con una robusta línea de transmisión eléctrica y un acueducto de 78 kilómetros que conecta la planta con el sector Bodega en Copiapó. Desde este punto, el agua se bombea otros 30 kilómetros hasta las operaciones de la minera en Tierra Amarilla, asegurando un suministro constante y confiable.
Esta infraestructura hídrica es un pilar central del compromiso de Minera Candelaria con una gestión del agua sostenible. Este compromiso se refuerza con la reutilización de aguas industriales, que alcanza un promedio superior al 90%, y la optimización constante del consumo de agua por tonelada de mineral procesado, manteniéndose por debajo del promedio de consumo en la industria minera nacional.
Con su planta desalinizadora como eje de su gestión hídrica, Minera Candelaria fortalece su Política de Minería Responsable, demostrando su compromiso con una operación segura, ambientalmente responsable y en armonía con las comunidades donde opera.
FUENTE: Minera Candelaria














