Manufactura inteligente Rockwell Automation 2026: del piloto a la operación diaria
El cambio más relevante que registra el informe no es tecnológico. Es de actitud. Durante años las iniciativas de manufactura inteligente vivieron en fases piloto, separadas de la operación real. Hoy esa etapa quedó atrás para la mayoría de las empresas consultadas.
El 59% de los fabricantes ya utiliza estas tecnologías para apoyar sus operaciones cotidianas. Por lo tanto más de la mitad de la industria global tomó la decisión de integrar la automatización, la IA y las tecnologías conectadas como parte del núcleo operacional. Además solo un 18% permanece en etapas experimentales. En consecuencia el margen para posponer esa decisión se reduce rápidamente.
El estudio lo elaboró Rockwell Automation junto a Sapio Research. Incluyó empresas de sectores tan diversos como alimentos y bebidas, automotriz, energía, semiconductores, ciencias biológicas y bienes de consumo. Los ingresos de las compañías participantes fluctúan entre US$100 millones y más de US$30.000 millones. De hecho esa amplitud de muestra otorga al informe una representatividad difícil de cuestionar.
Inteligencia Artificial: del 34% actual al 50% esperado para 2030
La IA industrial es el componente de mayor crecimiento proyectado dentro del ecosistema de manufactura inteligente. Hoy un 34% de las operaciones manufactureras cuenta con funciones potenciadas por inteligencia artificial. Sin embargo las propias empresas esperan que esa proporción supere el 50% hacia 2030.
Las áreas de mayor penetración actual son control de calidad, optimización de procesos y ciberseguridad. Por lo tanto la IA no ingresa a la planta por la puerta de la innovación experimental. Ingresa por la puerta de los problemas operacionales más costosos y persistentes. En primer lugar eso explica la velocidad de adopción: resuelve dolores reales con impacto medible en productividad y costos.
Asimismo el 90% de las firmas considera la transformación digital como esencial para mantener su competitividad. En consecuencia ya no se trata de una decisión estratégica de largo plazo. Es una condición de supervivencia competitiva en el corto y mediano plazo. Sin duda ese nivel de consenso entre ejecutivos industriales de 17 países es una señal inequívoca para cualquier gerente de operaciones mineras en Chile y Sudamérica.
El dato más revelador: solo el 43% de la información industrial se usa efectivamente
Uno de los hallazgos más relevantes del informe para los tomadores de decisión no tiene que ver con robots ni con IA. Tiene que ver con datos. Las plantas generan volúmenes crecientes de información operacional. Sin embargo solo el 43% de esos datos se utiliza de manera efectiva.
Por lo tanto el principal desafío de la manufactura inteligente ya no pasa por capturar información. Pasa por transformarla en decisiones operacionales concretas. De hecho esa brecha entre datos generados y datos utilizados representa una pérdida de valor silenciosa que la mayoría de las operaciones no mide con precisión.
Para las operaciones mineras en Chile ese hallazgo es especialmente relevante. Los sistemas de monitoreo, sensores y plataformas de gestión generan información en tiempo real sobre equipos, procesos y consumos. Sin embargo la capacidad de convertir esos flujos de datos en decisiones operacionales sigue siendo el cuello de botella más común en la industria.
Ciberseguridad industrial: el riesgo que crece al mismo ritmo que la digitalización
La manufactura inteligente Rockwell Automation 2026 también encendió una alerta que los gerentes de planta no pueden ignorar. El 46% de los fabricantes consultados reconoció haber sufrido al menos un incidente de ciberseguridad durante el último año.
En consecuencia casi la mitad de la industria global operó bajo alguna amenaza cibernética mientras avanzaba en su digitalización. Ese dato no contradice el argumento a favor de la transformación digital. Lo complementa con una exigencia adicional: la integración entre sistemas industriales y plataformas digitales requiere una estrategia de ciberseguridad proporcional a su profundidad.
Además la tendencia es clara. A mayor digitalización mayor superficie de exposición. Por lo tanto las empresas que avanzan más rápido en automatización y conectividad deben avanzar al mismo ritmo en protección de sus sistemas operacionales. Sin duda ese equilibrio será uno de los desafíos centrales de la gestión industrial en los próximos años.














