El fenómeno de rockburst representa uno de los mayores desafíos geotécnicos en minería subterránea moderna. Estos estallidos súbitos del macizo rocoso pueden generar daños estructurales, interrupciones operacionales y riesgos críticos para la seguridad del personal. Su ocurrencia está vinculada a condiciones de esfuerzos elevados, presencia de estructuras geológicas y propiedades mecánicas de las rocas.
La creciente profundidad de las faenas mineras, como en el nuevo nivel de la mina El Teniente en Chile, ha intensificado la necesidad de métodos fiables para anticipar estos eventos. En este contexto, un reciente estudio internacional liderado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizó una revisión exhaustiva de 15 criterios empíricos de predicción de rockburst, aplicándolos al caso chileno para evaluar su efectividad.
Los métodos empíricos revisados incluyen desde enfoques clásicos como los de Barton, Hoek & Brown y Russenes, hasta modelos actualizados que integran parámetros geomecánicos, esfuerzos in situ y propiedades del macizo rocoso. Estos criterios se clasifican en dos grandes grupos: índices de un solo factor (como la razón entre esfuerzo máximo y resistencia compresiva uniaxial) y evaluaciones multifactoriales (que incorporan calidad del macizo, tensiones, soporte y discontinuidades).
En el caso de El Teniente, se analizaron 54 secciones de túneles utilizando estos métodos, y se compararon los resultados con datos micro-sísmicos reales. Se observó que los métodos de un solo índice tienden a simplificar excesivamente el fenómeno, mientras que los criterios multifactoriales ofrecen resultados más realistas y coherentes con las observaciones de terreno.
Entre los enfoques más robustos destacan los de Qiu & Feng (Índice de Vulnerabilidad de Rockburst) y Palmström (Índice de Masa Rocosa), por su capacidad de incorporar la complejidad del medio geológico y las condiciones de esfuerzo. Sin embargo, incluso los métodos avanzados presentan limitaciones, como la omisión de anisotropías, efectos de escala o condiciones dinámicas inducidas por la excavación.
El estudio concluye que no existe un método empírico universalmente fiable, pero la integración de múltiples enfoques, junto con datos de monitoreo en tiempo real y modelamiento numérico, permite una predicción más precisa. Esto es clave para diseñar sistemas de soporte adecuados y reducir riesgos en proyectos subterráneos de alta exigencia.
La experiencia en El Teniente sirve como referencia para otras minas profundas en Chile y el mundo, y refuerza la necesidad de seguir desarrollando métodos integrados y adaptables al contexto geotécnico específico de cada operación.
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