El Día de la Madre es más que flores y saludos protocolares, sino que representa un compromiso real con mujeres que, además de desempeñarse en faenas mineras, asumen de manera silenciosa e incansable las tareas de cuidado. Reconocer su labor implica transformar estructuras, adaptar turnos de trabajo y abrir espacios de conciliación, reafirmando el compromiso con el desarrollo de políticas con enfoque de género en uno de los sectores más estratégicos del país.
Este día nos permite reflexionar sobre un tema fundamental: el papel de las mujeres en la minería y su potencial para transformar esta industria. La presencia de la mujer en las faenas y operaciones mineras se remonta desde tan sólo 1996, cuando fue derogada del Código del Trabajo la prohibición de que mujeres entraran a las minas subterráneas. Tras 28 años de este cambio legal, ha habido grandes avances, pero aún se puede constatar una baja participación femenina en la industria, por esto se debe fomentar el ingreso de más mujeres a las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
La participación de las mujeres en minería les proporciona mayor independencia económica, mejora su bienestar y empoderamiento y el de sus familias. Las mujeres en la minería representan una fuerza poderosa que ha estado subestimada durante demasiado tiempo. Es hora de reconocer y valorar su contribución, no solo como trabajadoras, sino también como líderes, visionarias y agentes de cambio.
Esto no es solo una cuestión de equidad, sino también de eficiencia y visión estratégica. La diversidad en los equipos directivos aporta diferentes perspectivas, ideas innovadoras y soluciones creativas a los desafíos que enfrentamos en la minería.
Debemos generar las instancias adecuadas para abrir caminos y eliminar barreras que han obstaculizado el progreso de las mujeres en este campo. Esto implica brindar oportunidades de capacitación, fomentar la mentoría y promover una cultura organizacional inclusiva donde todas las voces sean escuchadas y valoradas.
En esta línea, es fundamental que más empresas adopten la Norma Chilena 3262, que entrega un marco claro para la conciliación de la vida laboral, familiar y personal. Desde el Gobierno que encabeza el presidente Gabriel Boric, y a través del Ministerio de Minería, seguiremos impulsando políticas públicas y trabajando en colaboración con el sector privado para que ninguna mujer deba elegir entre la crianza y su carrera.
La transformación cultural en la minería ya comenzó, ahora debemos consolidarla, escalarla y asegurar su permanencia. Que este Día de la Madre sea una oportunidad para reconocer a las mujeres que hacen minería desde la operación, la geología, la ingeniería, la planificación y también desde sus hogares. Porque sin conciliación, no hay inclusión real. Y sin inclusión, no hay minería del futuro.














