La minería chilena enfrenta una transición crítica: el agotamiento de los óxidos y la necesidad de procesar sulfuros primarios de baja ley de manera eficiente. En este contexto, JX Nippon Mining & Metals, referente global con más de 60 años de trayectoria en Chile, marca pauta tecnológica mediante soluciones avanzadas para la recuperación de minerales estratégicos como cobre, oro y cobalto.
La compañía apuesta por una tecnología innovadora de lixiviación catalizada con yodo que permite procesar calcopirita a temperatura ambiente, reduciendo costos y la huella hídrica.
Akira Uchimura, gerente de Desarrollo de Negocios de la compañía en Chile, detalló en conversación con InfoMINERIA cómo la firma integra verticalmente su propuesta de valor, abarcando desde la extracción de recursos minerales hasta la manufactura de materiales avanzados, como las láminas de cobre (copper foils), esenciales para la industria de semiconductores.
“Nos enorgullece traer este tipo de innovaciones a Chile. Nuestro objetivo es aumentar la oferta nacional de cobre, oro y cobalto mediante tecnologías que maximicen la recuperación de los yacimientos existentes”, señaló Uchimura.
El desafío de los sulfuros primarios: JX Iodine Process
El avance más significativo que presentó la compañía es el JX Iodine Process, una tecnología patentada diseñada para resolver uno de los desafíos metalúrgicos más complejos: la lixiviación eficiente de sulfuros primarios como la calcopirita.
Históricamente, estos minerales son refractarios a la lixiviación convencional debido a la pasivación de la superficie del mineral, lo que hace que otros métodos sean ineficaces. La innovación de JX radica en el uso de yodo como catalizador oxidante, lo que permite operar en condiciones inéditas para la industria.
A diferencia de otras tecnologías que requieren calor externo, este proceso opera eficazmente entre 20 y 25 grados Celsius, lo que impacta directamente en la reducción de costos energéticos (OPEX). Además, el sistema destaca por su bajo consumo de agua y, esencialmente, por su capacidad de recuperar y reutilizar el yodo dentro del ciclo, lo que apunta a asegurar la viabilidad económica del proceso.
“Lo que hacemos es lixiviación específica para sulfuros primarios”, señaló Uchimura, quien destacó que la empresa es pionera en este campo desde 2007.
El ejecutivo explicó la selectividad del proceso haciendo una analogía sobre la afinidad química: “Al igual que cuando conoces a alguien y existe ‘buena química’, la lixiviación con yodo presenta una excelente cinética de reacción con ciertos minerales específicos, permitiendo desbloquear valor donde otros procesos se detienen”.
Respaldo global, aplicación local
La tecnología no es una acción aislada; cuenta con el respaldo del centro de Investigación y Desarrollo de JX en Hitachi, Japón, donde se perfeccionan continuamente los procesos para adaptarlos a las leyes de mineral cada vez más complejas.
“Somos una empresa japonesa global, pero para nosotros el mercado chileno y su minería son fundamentales”, afirmó Uchimura.
Con la implementación del JX Iodine Process, JX Nippon Mining & Metals, además de eficiencia extractiva, también busca posicionar a Chile en la vanguardia de la minería verde, adoptando tecnologías hidrometalúrgicas que extienden la vida útil de los yacimientos con un enfoque sostenible.














