La minería nacional vive una transformación en la fuerza laboral minera en la última década. Las inversiones que superan los 51 mil millones de dólares, mas un proceso acelerado generacional impulsan que la fuerza laboral alcance 209 mil trabajadores en 2024, prácticamente el doble de lo registrado en 2016. El crecimiento también viene acompañado de un cambio cultural relevante: la participación femenina proyectada para 2025 llega a 23,1%, cifra que posiciona a Chile entre los países con mayor inclusión de mujeres en la industria.
La última versión del Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería 2025–2034, elaborado por la alianza CCM–Eleva, analiza una muestra de más de 70 mil trabajadores de faenas y empresas proveedoras. El informe evidencia que la composición del sector se ha transformado con fuerza, con un aumento sostenido en la formación técnica y universitaria, además de un avance continuo en prácticas de diversidad e inclusión.
Modernización, nuevas demandas laborales
La automatización se pone ante los principales cambios en la fuerza laboral minera. Según estudios, la flota de camiones autónomos casi se triplicará en los próximos diez años, pasando de 178 a 550 unidades. Este salto tecnológico demanda nuevas competencias y una formación continua que permita responder a operaciones cada vez más sofisticadas.
Se advierte una menor presencia de trabajadores jóvenes y un envejecimiento progresivo de la fuerza laboral. En paralelo, proyecta que la industria requerirá cerca de 37 mil nuevos trabajadores hacia 2034, principalmente en mantenimiento mecánico, operación de equipos y roles técnicos especializados. Vocerías del sector coinciden en que estos desafíos obligan a fortalecer la articulación entre empresas, instituciones educativas y organismos públicos para asegurar talento disponible y capacitado.














